La demanda de vehículos del grupo Chrysler en Estados Unidos cayó 36 por ciento en junio, anunció hoy el tercer fabricante de automóviles estadounidense, que justificó las cifras por la situación general que vive el sector.
Los resultados de junio reflejan el impacto en todo el sector de que la confianza del consumidor estadounidense está en su punto más bajo desde 1992", afirmó el presidente de Chrysler, Jim Press.
El ejecutivo añadió que "durante períodos difíciles como este", es algo "clave" seguir "desarrollando productos para responder a las necesidades de los clientes y, como resultado, ser una compañía más fuerte cuando la economía se recupere".
Las tres marcas del grupo, Chrysler, Dodge y Jeep, experimentaron bajas durante el mes.
Las pérdidas de Chrysler se situaron en el 43 por ciento, con la caída de la demanda en todos sus modelos excepto en el monovolumen Town & Country, que aumentó sus ventas un 21 por ciento hasta alcanzar 9 mil 833 unidades. En total, la marca Chrysler vendió 27 mil 128 vehículos en junio.
Jeep, la marca especializada en todo terrenos, perdió un 40 por ciento de sus ventas al sumar 26 mil 642 vehículos vendidos. El modelo Patriot ganó un 6 por ciento durante junio hasta totalizar 4 mil 889 unidades.
En Dodge las pérdidas ascendieron al 30 por ciento. La marca de la cabra montés vendió un total de 63 mil 687 unidades.
Por categorías, las ventas de autos fueron las que más sufrieron al perder un 49 por ciento con respecto al mismo mes del 2007 (29 mil 858 unidades).
El grupo vendió 87 mil 599 camionetas (que incluye monovolúmenes, SUV, "pickup" y camionetas), lo que supone una caída del 30 por ciento.
Chrysler dijo que los "pickup" y todo terreno grandes y medianos representaron un 40 por ciento de las ventas totales del grupo en junio, un 6 por ciento menos que hace un año.
El fabricante recordó que en el último trimestre del año empezará a comercializar la última versión del "pickup" Dodge Ram y versiones híbridas del Dodge Durango y Chrysler Aspen.