Millones de camioneros indios continúan hoy en huelga por segundo día en protesta por el aumento de los impuestos de carretera y el incremento de los precios del diesel en el país, informó la agencia india PTI.
Continuaremos con la huelga hasta que haya una respuesta favorable del gobierno a nuestras demandas", declaró a la agencia Charan Singh Lohara, presidente del sindicado AIMTC (All India Motor Transport Congress).
El AIMTC ha asegurado que la huelga tuvo este miércoles un seguimiento del 85 por ciento entre los camioneros del país, responsables de la distribución de más de la mitad de las mercancías.
El Ministerio de Transporte informó, sin embargo, de que el impacto del paro fue menor y osciló entre el 10 y el 35 por ciento de los camioneros según la zona.
El sindicato, que representa a 4.8 millones de camioneros y a otros dos millones de temporales, pide la anulación del aumento en el impuesto de carreteras, la mejora de los impuestos sobre el diesel y la retirada de los radares de velocidad.
En una reunión mantenida el miércoles con el sindicato, el Ministerio se avino a autorizar a los camioneros la compra de diésel barato, pero no cedió respecto a la subida de los impuestos de carretera.
La protesta, según PTI, ha afectado a la actividad industrial de muchos puntos de la India, aunque los transportistas mantienen el suministro de bienes esenciales, como los combustibles.
El pasado 4 de junio, el gobierno indio decidió subir los precios del diésel en torno a un 10 por ciento para compensar el aumento de los precios del petróleo, pero la medida fue muy criticada por el sindicato de camioneros.
El AIMTC lleva meses mostrando su desacuerdo con el Ministerio de Finanzas, que ha acusado a los agentes de transporte de evadir masivamente el impuesto de servicios de carretera.
El pasado 4 de junio, el gobierno indio decidió subir los precios del diésel en torno a un 10 por ciento para compensar el aumento de los precios del petróleo, pero la medida fue muy criticada por el sindicato de camioneros.
Los analistas consideran que la huelga tendrá efectos sobre el comercio, con lo que podría deteriorar aún más la inflación india, situada en un 11.42 por ciento, el valor más alto en catorce años.