El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y representantes del Partido Demócrata, mayoritario en el Congreso, se mostraron hoy en desacuerdo sobre las políticas necesarias para hacer frente a los elevados precios del petróleo.
Así, Bush acusó al Congreso de perpetuar los altos precios del crudo (el barril de Texas cerró ayer en 145.08 dólares), al impedir que se levanten las restricciones para realizar exploraciones en territorios vírgenes y en plataformas petrolíferas mar adentro donde se cree que existen grandes reservas.
"Uno de los factores que está impulsando los elevados precios del petróleo es que muchos de nuestros depósitos petrolíferos aquí en Estados Unidos no están disponibles para la exploración y producción", dijo el mandatario durante su discurso radiofónico semanal.
Destacó que las restricciones están en vigor desde principios de los años 80 e insistió en que los avances tecnológicos que han tenido lugar desde entonces permiten llevar a cabo exploraciones petrolíferas y proteger al mismo tiempo el medio ambiente.
El gobernante abogó también por la exploración en el norte de Alaska, un territorio que los grupos ecologistas han mantenido al margen de esa actividad durante décadas.
Los demócratas, por su parte, aseguran estar a favor de nuevas perforaciones, pero sostienen que las compañías petrolíferas no realizan exploraciones en los territorios donde ya tienen contratos.
Sostienen además que esas empresas tienen licencias para explotar una extensión equivalente a 275 mil kilómetros cuadrados, pero no están produciendo petróleo.
El legislador demócrata Chris Van Hollen señaló que los estadounidenses están "hartos" de los elevados precios de la gasolina y tienen derecho a exigir que el Gobierno actúe.
"Pero en lugar de una respuesta seria, Bush y sus aliados simplemente repiten la misma vieja consigna: más exploración", indicó Van Hollen.
El representante demócrata destacó que las compañías petrolíferas ya tienen contratos para explotar territorios con potencial para casi duplicar la producción estadounidense.
"Es por ese motivo que, en los próximos días, los demócratas en el Congreso votarán sobre la legislación 'Úsalo o Piérdelo', que exige a las grandes petrolíferas explotar esos recursos o perder sus contratos a favor de alguien que lo haga", afirmó el legislador.
El Partido Demócrata también está a favor de usar las Reservas Estratégicas de Petróleo que, con 702.7 millones de barriles, es el mayor inventario público de emergencia en el mundo.
Además, defienden las energías alternativas como una forma de reducir la dependencia del petróleo.
Pero Bush no parece concordar con esos argumentos e insistió hoy en que los demócratas son los culpables de la actual situación.
"Los estadounidenses están preocupados con los elevados precios de la gasolina. Todo el mundo que usa el automóvil para ir a trabajar, cultiva alimentos, reserva un billete de avión o tiene un pequeño negocio siente la carga de los altos precios del crudo", apuntó el presidente.
Concluyó que "los estadounidenses están cada vez más frustrados con el fracaso del Congreso a la hora de actuar".