La empresa estatal petrolera ecuatoriana, Petroecuador, y su homóloga venezolana, PDVSA, ultiman los detalles para la inauguración de la construcción en Ecuador de la Refinería del Pacífico, que intentan convertirla en un ejemplo medioambiental para América Latina.
Así lo expresó hoy el subgerente de proyectos de Petroindustrial (filial de Petroecuador), el capitán de fragata, Diego Sosa, quien se encuentra al frente del megaproyecto petroquímico, que será edificado en la localidad de El Aromo, en la provincia costera de Manabí (oeste de Ecuador).
Petroecuador y Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) suscribirán mañana la creación de la empresa de economía mixta "Refinería del Pacífico", que construirá el complejo, en una superficie total de 5 mil hectáreas, en el sector rural de El Aromo.
Los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Venezuela, Hugo Chávez, asistirán a la creación de la empresa binacional y suscribirán su creación como "testigos de honor".
Sosa indicó que el complejo incluye un sector para el área industrial, donde se instalarán las unidades "atmosféricas" de la refinería, una de alta conversión catalítica, otra de manejo de residuos de crudo y la planta de petroquímica.
Esa zona industrial abarcará entre 600 y 800 hectáreas de construcción, la misma que estará rodeada por un "colchón de amortiguamiento ambiental" de casi mil hectáreas por cada lado, para proteger la ecología y el bosque endémico de la zona de El Aromo.
El complejo petroquímico entrará en funcionamiento, según prevé el consorcio binacional, en unos cinco años, y cuando ello ocurra se convertirá en la mayor planta de refinado de Ecuador, y el complejo petroquímico más importante de la costa sudamericana del Pacífico, explicó Sosa.
"La Refinería del Pacífico" tendrá una capacidad para procesar 300 mil barriles diarios de crudo y producirá gasolinas, naftas, combustible para aviones, aceites, lubricantes y fertilizantes para la agricultura.
Este complejo superará la capacidad de procesamiento de las otras tres refinerías que tiene Ecuador: la de Esmeraldas, con capacidad de 110 mil barriles de crudo diarios; la de La Libertad, con 45 mil barriles; y la de Shushufindi, con capacidad de 20 mil barriles diarios.
Ecuador y Venezuela invertirán unos 6 mil millones de dólares en el proyecto, que tendrá un paquete accionarial dividido en el 51 por ciento de acciones de propiedad de Petroecuador y el restante 49 por ciento de PDVSA.
La construcción del complejo, explicó Sosa, "debe seguir un proceso técnico muy riguroso en torno a los estudios ambientales, de visualización, de microlocalización" de sus instalaciones, con el objetivo de minimizar el impacto ecológico.
Por ello, mañana se inaugurará un "Centro de Monitoreo Ambiental", que se encargará de vigilar y resguardar que se cumplan todos los principios y normas, nacionales e internacionales, de protección ecológica en este tipo de proyectos, precisó Sosa.
Lo que "no se quiere dañar es el medio ambiente", apuntó al destacar el aspecto medioambiental como el principio más importante del proyecto, que quiere convertirse en un ejemplo para América Latina, en cuanto a protección ecológica.