Hasta mil 425 pasajeros podrán agolparse en cada uno los trenes de las tres líneas de metro inauguradas hoy en Pekín, que se añaden a las cinco existentes y pretenden aliviar el tráfico, y de paso la contaminación, durante los Juegos Olímpicos de agosto.
Con tan sólo 4.5 kilómetros, una de las líneas lleva al "Olympic Green", donde se encuentran las principales instalaciones olímpicas, aunque sólo podrá ser utilizada por participantes y espectadores de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos hasta que terminen ambos eventos.
La línea 10 recorre parte del tercer anillo de circunvalación a lo largo de 25 kilómetros, mientras que la tercera de las líneas inauguradas hoy une en 20 minutos el centro de la ciudad con la recién inaugurada terminal 3 del aeropuerto pequinés, la más grande del mundo.
Según las estimaciones oficiales, unos 30 mil pasajeros viajarán al día en esta última línea durante los Juegos de Pekín, que se celebran entre el 8 y el 24 de agosto.
La ampliación del suburbano pequinés ha costado en total 3 mil 200 millones de dólares y extenderá su recorrido de los actuales 142 kilómetros a 200, destacó hoy Zhou Zhengyu, subdirector del Comité de Comunicaciones de Pekín, citado por la agencia estatal, Xinhua.
La apertura de las tres nuevas líneas llega la víspera de la entrada en vigor de varias medidas destinadas a blindar la ciudad ante posibles ataques y aliviar la contaminación.
Entre ellas, la imposición de cacheos y del detector de metales para cualquier persona que vaya al aeropuerto y la que obliga a los conductores a sacar sus autos en días alternos, en función de los números pares o impares de las matrículas.
Pekín calcula que con las restricciones al uso de los automóviles, la red de metro de la ciudad transporte diariamente hasta 5.7 millones de personas durante los Juegos Olímpicos, en comparación con los 3.5 que toman el metro hoy.