La Comisión Europea dio hoy el visto bueno a la concesión de 10.5 millones de euros del Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para ayudar a recolocar a los ex trabajadores de la planta española de Delphi en Puerto Real (Cádiz).
La subvención beneficiará a más de mil 500 personas que trabajaban en esa planta de componentes automotrices, según un comunicado de la CE.
El año pasado el gobierno central y la Junta de Andalucía pidieron 15 millones de euros con cargo al FEAG, que entró en funcionamiento el 1 de enero de 2007 para paliar el impacto económico producido en la UE por deslocalizaciones o reestructuraciones.
Fuentes comunitarias precisaron en rueda de prensa que para su concesión las ayudas propuestas por Bruselas deberán ser todavía aprobadas por el Consejo y el Parlamento europeos.
Hasta la fecha todas las recomendaciones planteadas por Bruselas con cargo al Fondo de Adaptación a la Globalización han recibido el visto bueno de ambas instituciones, señalaron las fuentes.
La concesión de las subvenciones se produjo a raíz del despido de cerca de mil 600 trabajadores en Delphi Puerto Real, cuando la multinacional estadounidense decidió trasladar su producción a Tánger (Marruecos).
El comisario europeo de Empleo, Vladimir Spidla, dijo en un comunicado que la decisión tomada hoy es "otro excelente ejemplo" de porqué se creó el Fondo y señaló que aunque la globalización "es beneficiosa para muchos, hemos de ayudar a aquellos para los que ésta tiene un impacto menos positivo".
El cierre de la fábrica de Delphi en Puerto Real implicó mil 521 despidos en esa fábrica y 68 en las plantas de proveedores.
La multinacional americana decidió cerrar su fábrica de Puerto Real el 31 de julio de 2007 y trasladar la producción a la planta de la multinacional en Tánger, que ofrece mano de obra más barata, ventajas fiscales y la proximidad de las materias primas.
Bruselas señaló que "es un claro ejemplo de la tendencia existente en la industria automovilística europea de trasladar su actividad a terceros países con costos de producción más bajos, con el correspondiente incremento de las importaciones de la UE y una reducción del empleo en este sector".