El grupo Daimler, del que forma parte el fabricante automovilístico alemán Mercedes-Benz, invertirá 800 millones de euros en la construcción de una nueva planta en la localidad húngara de Kecskemet.
Según informó hoy el fabricante automovilístico germano, ya se ha procedido a la firma de un acuerdo de intenciones con el gobierno magiar y el ayuntamiento de esta localidad situada al sur del país, aunque el acuerdo definitivo será rubricado en otoño de este año.
Las nuevas instalaciones se construirán sobre un terreno de 400 hectáreas, y se prevé que trabajen en la planta unos 2 mil 500 trabajadores.
Estas instalaciones, en las que se producirán las nuevas generaciones de los modelos Mercedes-Benz Clase A y Clase B a partir del año en 2012, dependerán tecnológicamente de la planta de la marca de la estrella en la localidad alemana de Rastatt, en donde se montan los modelos de la Clase A y de la Clase B.
La planta de Rastatt será incluso ampliada con un presupuesto de 600 millones de euros con el fin de complementar la producción de modelos compactos de Mercedes, de los que en un futuro próximo habrá un total de cuatro en vez de los dos actuales.