Los buenos resultados de Toyota en Estados Unidos confirman la dependencia exportadora del fabricante nipón y reviven el temor a una fricción comercial como la que tuvo lugar hace dos décadas, advierten analistas locales. Según un informe del diario Nikkei, las espectaculares ventas en EEUU en el trimestre de octubre a diciembre, anunciadas ayer, alarman a los observadores del sector, quienes aconsejan a Toyota "navegar con cautela " en su intento por desplazar a General Motors como número uno mundial. Los altos niveles de exportación a EEUU han entrado en "la zona de riesgo" advierte el periódico y explica que la popularidad de los vehículos de Toyota en el mercado estadounidense sobrepasa los sedán Camry y se extiende a modelos como el utilitario Yaris y el recreativo RAV4. La producción en Estados Unidos ha bajado del 60 por ciento al 50 por ciento, por lo que Toyota parece haberse desviado de su principio de "fabricar allí donde está la demanda". El diario añade que a la preocupación de los analistas se suma al mal desempeño de los tres grandes del motor en Estados Unidos. Entre octubre y diciembre del 2006, Toyota logró una subida de beneficios por operaciones del 19 por ciento, hasta los 574.700 millones de yenes (4.750 millones de dólares), un récord trimestral. El mercado estadounidense contribuyó con más del 30 por ciento de las ventas mundiales en ese trimestre, el tercero del año fiscal japonés, que termina en marzo próximo. Las exportaciones a Estados Unidos subieron en el trimestre un 40 por ciento, ayudado por las ventas del Yaris y otros coches utilitarios importados. |