El Estado ecuatoriano anunció hoy el inicio de un proceso para dar por concluido el contrato de participación en la extracción de crudo de campos de producción en la Amazonia con la petrolera francesa Perenco.
Esa decisión fue anunciada por el ministro ecuatoriano de Minas y Petróleos, Galo Chiriboga, tras participar en una ceremonia para la firma de un "acta de finiquito", que da por terminado, de mutuo acuerdo, otro contrato petrolero con la estadounidense City Oriente.
El ministro ecuatoriano dijo a los periodistas que la compañía francesa "no está interesada en avanzar" en un proceso de renegociación de contratos, que lleva adelante el Gobierno ecuatoriano para cambiar el modelo de participación en la extracción de crudo por convenios de prestación de servicios.
Ante la negativa de Perenco, Chiriboga pidió al presidente ejecutivo de la empresa estatal Petroecuador, Luis Jaramillo, que inicie los trámites para la terminación de dicho contrato de participación con la compañía francesa, como los establece la Ley de Hidrocarburos.
Perenco opera actualmente los denominados "bloques 7 y 21", así como el Campo Unificado Coca-Payamino, en la Amazonía ecuatoriana, que en conjunto producen unos 30 mil barriles diarios de crudo.
El gobierno ecuatoriano emprendió un proceso de renegociación de contratos con varias compañías extranjeras que operan en el país, para cambiar los modelos de participación, por los de prestación de servicios, al considerar que éstos últimos convienen al Estado.
Ese proceso fue emprendido luego que el Ejecutivo de Quito aplicó una ley en 2006 que obligaba a las compañías extranjeras a entregar al Estado el 50 por ciento de sus ganancias extraordinarias obtenidas por la venta de crudo ecuatoriano, revalorizado por el alto precio del petróleo en los mercados internacionales.
Esa ley fue modificada y el gobierno exigió que las petroleras extranjeras entregaran el 99 por ciento de los beneficios extraordinarios, lo que molestó a varias petroleras foráneas.
En medio de esas dificultades, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, anunció su decisión de renegociar los contratos con las petroleras para cambiar los convenios de participación por los de servicios.
Compañías como City Oriente, la hispano-argentina Repsol-YPF y la china Andes Petroleum demandaron al Estado ecuatoriano ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).
En el caso de City, Ecuador llegó a un "mutuo acuerdo" para dar por terminado el contrato, y tras el pago de 68.9 millones de dólares fueron revertidas a Petroecuador las instalaciones del Bloque 27 que operaba Oxy, que además desestimó la demanda que había presentado ante el CIADI.