La Cámara de Diputados de Chile aprobó ayer, tras un extenso debate, un proyecto de 555 millones de dólares que subsidia el criticado transporte público de Santiago y otras regiones del país, informaron fuentes parlamentarias.
La iniciativa presentada por el Ejecutivo fue aprobada por 57 votos a favor y 56 en contra tras un largo debate que se prolongó por más de cinco horas y que incluyo acusaciones de "compra de votos" contra el ministro de Transporte, René Cortazar.
La aprobación se alcanzó con el voto del diputado democratacristiano Gabriel Ascencio, que hasta última hora manifestó su rechazo con el proyecto, pero que cambió tras lograr un acuerdo con el Gobierno para el transporte en la isla de Chiloe, distrito en donde es diputado.
El proyecto, que ahora deberá ser analizado en el Senado, fue rechazado en su mayoría por la oposición derechista, que alega por mal funcionamiento del Transantiago, el nuevo sistema público de la capital chilena, que ha generado además un descenso en la popularidad de la presidenta Michelle Bachelet, según algunas encuestas.
De no ser aprobado, el transporte de Santiago se quedará sin recursos, lo que generará una importante alza de tarifas, que hasta ahora bordea los 0.8 centavos de dólar, tanto en la capital como en el resto de las regiones.
El subsidio aprobado hoy por los parlamentarios incluye uno permanente de 420 millones de dólares anuales para Santiago y regiones.
Además, contempla un subsidio transitorio de 135 millones de dólares al año por 36 meses para mejorar el servicio en zonas rurales a partir del 2009.
Tras la votación, el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, valoró que los diputados oficialistas hayan votado en bloque para aprobar "un proyecto que nos parece sumamente importante e interesante".
En esa línea, el ministro de Transporte sostuvo: "este es un proyecto que trae beneficios para 15 millones de chilenos"
En tanto, el ministro Secretario General de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, reconoció que el proceso de votación en el Senado se vislumbra "muy complejo".
"(Será) una incógnita, depende de los senadores independientes", dijo Viera-Gallo a los periodistas.