Navistar y General Motors anunciaron hoy que no culminarán la planeada venta de la unidad de negocio de camionetas semipesadas de General Motors debido a los cambios significativos registrados en el mercado y la economía desde diciembre del 2007.
A finales del año pasado, General Motors anunció que había llegado a un acuerdo provisional con Navistar para vender los "activos y derechos de propiedad intelectual para fabricar vehículos de las marcas GMC y Chevrolet", así como la distribución de repuestos relacionados con esos vehículos.
Pero, a través de un comunicado conjunto dado a conocer hoy, las dos empresas dijeron que habían decidido "no renovar el memorando de entendimiento para la compra" y que el acuerdo provisional había expirado.
Medios de comunicación locales señalaron que el acuerdo no se materializó porque General Motors no pudo garantizar que la planta de Flint, que produce ahora camionetas semipesadas, mantendría su nivel de trabajo una vez que la unidad fuese vendida a Navistar.
General Motors añadió que "continuará la revisión estratégica de las opciones para la unidad, incluida la continuación de las discusiones con Navistar".
Navistar, con sede en Warrenville, produce camiones comerciales y militares bajo la marca International, así como los motores diesel MaxxForce y emplea unas 16 mil personas en Estados Unidos.