Más de dos millones de mexicanos rechaza la propuesta de reforma energética del gobierno que preside Felipe Calderón, según una consulta no vinculante realizada por el Frenta Amplio Progresista (FAP)recientemente en todo el país.
La comisión organizadora de la consulta explicó hoy que en la votación, celebrada en tres fases (27 julio, 10 y 24 agosto) en todo el país, participaron más de 2.5 millones de mexicanos, pero fueron anulados 70 mil 460 sufragios.
La votación incluyó dos preguntas: la primera sobre la participación del capital privado en actividades de la industria petrolera y la segunda sobre el plan oficial de reforma energética del presidente, el conservador Calderón.
En la primera pregunta, el 91.70 por ciento de los participantes votó contra la apertura de la industria petrolera al capital privado, mientras que en la segunda el 89.26 por ciento respondió en contra de la propuesta de Calderón.
En México, que cuenta con 105 millones de habitantes, no existe la figura del plebiscito ni el referéndum, por lo que esta consulta fue simbólica.
La reforma a la industria petrolera ha dividido a los mexicanos y en el Congreso hay tres iniciativas al respecto.
La del presidente Calderón propone la modernización de la empresa estatal Petróleos Mexicanos y permite la participación de capital privado en algunos sectores, como el refino y el transporte del crudo.
Las otras dos son del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que propone modernizar a Pemex "sin privatizarla", y del Frente Amplio Progresista, que también rechaza la participación del capital privado.
Los partidos de izquierda "están abriendo una avenida a la razón, al diálogo y a la política. Por favor no la cierren", dijo Manuel Camacho, coordinador de la consulta no vinculante, al presentar los resultados ante los senadores.
El Congreso mexicano discutirá a partir de septiembre las tres propuestas presentadas para intentar consensuar un proyecto de reforma petrolera.