Ford, el segundo mayor fabricante de automóviles de Estados Unidos, sufrió en agosto un retroceso en sus ventas del 27 por ciento, en lo que influyó de manera determinante el desplome en la demanda de camionetas y SUV.
Según datos ofrecidos hoy por la compañía, el mes pasado las ventas de los populares hasta hace poco SUV (Sport Utility Vehicles) cayeron en agosto un 53 por ciento con respecto al mismo mes del año anterior.
La demanda de camionetas y monovolúmenes descendió un 38.5 por ciento, arrastrada, al igual que los SUV, por el trasvase de los consumidores hacia coches más pequeños para poder abaratar los altos precios de los combustibles.
La venta de autos de menor tamaño también retrocedió, si bien solo un 8.9 por ciento.
Entre los vehículos de menor tamaño, el más beneficiado en agosto fue el Ford Focus, cuyas ventas ascendieron en un 23 por ciento, en tanto que el Escape disfrutó de un aumento en su demanda del 17 por ciento.
"El Focus y el Escape ofrecen las características y el consumo eficiente que el consumidor quiere hoy en día", afirmó Jim Farley, vicepresidente de Marketing y Comunicación del grupo Ford.
Farley, no obstante, no se mostró muy optimista con respecto a la evolución del negocio en el segundo semestre del año que, según dijo, "será más complicado que en el primero, ya que la debilidad de la economía y la contracción del crédito continua".
En total, las ventas de todas las categorías de Ford en agosto se redujeron en un 27 por ciento hasta los 155 mil 690 vehículos. En lo que va de año, la demanda de Ford ha caído en un 15.8 por ciento con respecto al mismo periodo del 2007.
Esta caída del negocio ha hecho que la compañía estadounidense haya planeado reducir su producción en el segundo semestre del año en unos 50 mil vehículos.
De esta manera, la producción en el área de América del Norte alcanzara los 890 mil vehículos, un 5.3 por ciento menos de lo que tenia previsto.
Además de Ford, hoy está previsto que presenten sus cifras de negocios los grandes fabricantes que operan en Estados Unidos.
Los analistas apuntan a que habrá un nuevo descenso en las ventas, el décimo consecutivo, debido a la crisis económica y a los altos precios de la gasolina, que ha llegado a superar los 4 dólares por galón (3.78 litros).
Los planes de descuento que la firmas han puesto en agosto puede hacer que la caída no sea tan acusada como lo fue en julio, un mes en el que se registró la peor marca de los últimos quince años, con un ritmo anual de ventas de 12.6 millones de vehículos.
Por unidades de negocio del Grupo Ford, la marca Ford vendió en agosto un 26 por ciento menos que en el mismo mes del año anterior, Lincoln un 8.5 por ciento menos, y Mercury un 31.7 por ciento menos.