Las ventas de vehículos importados en Japón se desplomaron 35.5 por ciento en agosto con respecto al mismo mes del año anterior, perjudicadas por los elevados precios de la gasolina y la incertidumbre financiera global.
Según la Asociación de Importadores de Vehículos de Japón, la cifra total de ventas de unidades nuevas importadas alcanzó en agosto las 11 mil 676, lo que marcó el cuarto mes consecutivo de descenso.
La falta de nuevos modelos ha sido para la Asociación de Importadores una de las causas que ha empujado esta cifra a la baja, según la agencia local de noticias Kyodo.
La caída en las ventas de vehículos de marcas extranjeras, que fue del 28.4 por ciento hasta las 10 mil 316 unidades, fue limitada al lado del retroceso de las ventas de vehículos japoneses que han sido ensamblados en otros países.
En agosto se redujeron el 63.1 por ciento las ventas de vehículos japoneses fabricados en el extranjero, hasta las mil 360 unidades.
En el caso de los camiones y camionetas japonesas ensambladas en otros países, las importaciones se dispararon hasta las 997 unidades con respecto a las 45 registradas en agosto del año pasado.
Todos los modelos de vehículos de importación, incluso los que ocupan los tres primeros puestos en el ránking de ventas, sufrieron pérdidas de al menos dos dígitos en agosto.
Mercedes-Benz, la marca extranjera más demandada en Japón, vio caer sus ventas en agosto un 29.5 por ciento con respecto al mismo mes del año pasado, hasta las 2 mil 227 unidades.
La también alemana Volkswagen se situó en segundo lugar tras vender 2 mil 38 unidades, un 36.1 por ciento menos que en agosto de 2007, mientras que BMW se mantuvo en el tercer puesto con la venta de mil 736 unidades, una caída del 32.3 por ciento interanual.