PortalAutomotriz.com
http://www.portalautomotriz.com/content/2/module/news/op/displaystory/story_id/11801/format/html/
Las fuertes caídas de las matriculaciones españolas en los meses de verano están haciendo reconsiderar a los fabricantes sus pronósticos de producción.
En el caso español, por el fuerte peso de las exportaciones en la producción (ocho de cada diez coches se venden en el extranjeros), fabricación y mercado no siempre han sido factores complementarios y se han dado situaciones de producciones al alza en contextos de ventas a la baja y viceversa.
Ello explica, por ejemplo, que el año pasado la producción haya crecido un 4 por ciento con relación a 2006, cuando el mercado interno redujo la cifra de unidades vendidas un 1.2 por ciento, o que en 2006, las unidades fabricadas aumentaran un 1 por ciento en un entorno de ventas a la baja del 2 por ciento.
El cierre del actual apuntaba a una cifra cercana a los tres millones de unidades, un resultado continuación del de los dos últimos años cerrados en 2006 y 2007 con 2 millones 777 mil 435 y 2 millones 889 mil 703 unidades, respectivamente.
En variaciones moderadas y, por el peso de las exportaciones automovilísticas -el 25 por ciento del total de las ventas anuales de las empresas españolas al exterior-, mercado y producción es cuando aparecen como factores disociados.
Lo cierto es que, hasta ahora, las cifras de producción al cierre del primer semestre (último conocido) solo eran un 1.2 por ciento inferiores a las de enero-junio de 2007 y estaban muy mediatizadas por la fuerte reducción en junio de un 15.2 por ciento en este registro productivo, consecuencia más de un paro de transportistas que paralizó la actividad 2-3 días por la falta de suministros.
Este dato contrasta con un cierre de las matriculaciones en el semestre cercano ya al 18 por ciento.
A la producción española le han salvado en los primeros meses del año las evoluciones favorables en mercados como el francés y el alemán, que copan casi el 30 por ciento de las ventas de la industria automovilística española al exterior y si se le suman los otros dos gigantes de la UE como Italia y el Reino Unido, la cuota puede subir por encima del 50 por ciento.
El descalabro del mercado italiano, que acompaña al español, se capea mejor, pues el país transalpino, aunque buen cliente, no es tan determinante como los dos gigantes europeos.
Esta disociación entre buena producción y mal mercado ha servido de argumento al nuevo ministro de Industria, Miguel Sebastián, para contrarrestar las descalificaciones de la oposición sobre la coyuntura del automóvil español.
Los datos de los meses veraniegos han dejado el acumulado anual de unidades vendidas en una reducción del 21 por ciento, un dato que, pese al carácter exportador de la industria automovilística española, también tiene influencia en las cadenas de montaje.
A ello se une que al cierre de agosto, Francia redujo las ventas un 7.6 por ciento, Italia por encima del 26 por ciento y Alemania y Reino Unido que, todavía no han facilitado sus estadísticas, se mueven en coyunturas poco favorables. Las exportaciones pueden perder fuelle y es ahí donde más se puede resentir el tejido productivo del automóvil español.
De este modo, todos los fabricantes españoles ya han hecho sonar la alarma de una reducción del registro productivo que puede acarrear supresión de turnos de trabajo y expedientes de regulación de empleo, los mismos impactos que se dieron en el año 1993, un año de crisis de consumo que se movió con reducciones de matriculaciones similares las que ahora se están dando.
La Asociación Nacional de Fabricantes (Anfac) todavía no ha modificado el pronóstico de estabilidad productiva que expuso a principios del año, pero ese inicio de atonía en los mercados externos y los desplomes en el interno, que pueden llevar a reducir ventas al cierre del ejercicio un 30 por ciento, seguro que tendrán consecuencias indeseadas en la actividad fabril.
Por ejemplo, Seat, un fabricante con una amplia renovación de producto concentrada toda ella en la planta de Martorell (Barcelona) ya ha anunciado recortes de producción si los mercados siguen en la actual tesitura.
También en Cataluña, Nissan mantiene su objetivo de producción anual de 178 mil unidades, pero no descarta aplicar reajustes.
PSA Peugeot Citroen ya ha anunciado un recorte productivo en su planta de Vigo del 12 por ciento como mecanismo de adecuación a la demanda del mercado.
General Motors, en Zaragoza, ha establecido dos días más de paro técnico para no sobrepasar los niveles de producción que una fase de crisis como la actual precisa.
Renault tiene la cara de la moneda en la fábrica de Palencia, en la que montarán distintas versiones de la nueva generación del Megane, su modelo líder de ventas, tanto en España como en Europa, lo que garantiza la puesta en funcionamiento de un tercer turno laboral, pero su cruz es Valladolid, donde el Modus, Grand Modus y el Clio III no han tenido el eco que se esperaba en el mercado.
La fábrica de Ford en Almusafes (Valencia) espera con ilusión salvadora la llegada del nuevo Fiesta, lo que motiva que la dirección, por ahora, rechace reajustes, pero los sindicatos no ocultan temores en sentido contrario.
Volkswagen, y su planta navarra de Landaben, se instalan en la actividad y anuncian aumentos de las cadencias productivas diarias de 160 coches.
© 2009 PortalAutomotriz.com