Los fabricantes de coches europeos contarán casi con seguridad con un plazo suplementario de 3 años para aplicar los límites de emisión de dióxido de carbono exigidos por Bruselas.
La Comisión del Parlamento Europeo que tramita esta legislación aprobó esta semana en Bruselas un texto que amplía desde 2012 hasta 2015 la fecha límite para reducir las emisiones de CO2.
El año pasado, el Ejecutivo comunitario propuso que los vehículos nuevos vendidos en la UE a partir de 2012 deberán emitir un máximo de 120 gramos de CO2 por kilómetro de media, frente a 160 gramos permitidos en la actualidad.
En lugar de este plazo, la Comisión Parlamentaria de Industria defiende que para 2012 el 60 por ciento de la nueva flota cumpla con el requerimiento, un porcentaje que se elevaría al 70 por ciento en 2013, al 80 por ciento en 2014, y al 100 por ciento en 2015.
El texto, aprobado este lunes por la citada comisión por 35 votos a favor y 21 en contra, también contempla la reducción de las multas a los fabricantes por exceso de emisiones, fijándolas en 40 euros por gramo de CO2 suplementario, en lugar de los 95 euros propuestos por la CE.
No obstante, estas modificaciones de la propuesta inicial de la CE aún deben ser aprobadas en una sesión plenaria del Parlamento Europeo, y serán asimismo discutidas en la próxima reunión de ministros de Medio Ambiente de la UE, que tendrá lugar en octubre.
Según la Confederación Europea de las Uniones de Sindicatos (ETUC), el nuevo texto "debilita" la propuesta inicial de la CE, y "parece responder a la intención de salvaguardar el empleo en la industria automovilística".
En un comunicado remitido hoy, la ETUC se muestra "decepcionada" por la aprobación de texto, y reafirma su apoyo a que 2012 se mantenga como fecha límite para la reducción de las emisiones.
Asimismo, la confederación sugiere a la Comisión Europea que realice "un estudio serio" acerca del impacto que la tendría la citada legislación sobre el empleo en el sector automovilístico.