Los trabajadores del polo automotor Renault-Nissan en la sureña ciudad brasileña de Curitiba anunciaron hoy la suspensión de la huelga que se prolongaba cinco días, mientras que los de la multinacional alemana Volkswagen-Audi permanecen en paro, informaron fuentes sindicales.
El Sindicato de los Metalúrgicos de la Gran Curitiba señaló que los trabajadores de la filial brasileña del consorcio nipo-francés aceptaron una nueva propuesta patronal y retomaron este viernes las actividades.
La propuesta, presentada anoche por los directivos locales de Renault-Nissan, prevé un aumento real del 2.5 por ciento del salario y una reposición integral de la inflación acumulada en los últimos doce meses (calculada en 7.6 por ciento) para totalizar un reajuste salarial del 10.1 por ciento en este mes.
La asamblea general, integrada por 4 mil trabajadores, aceptó la propuesta con la condición que los más de cuatro días de paro no serán descontados del pago salarial, pero sí del banco acumulativo de horas.
En principio, la empresa proponía un aumento del 0.5 por ciento y la inflación corregida, sin el abono que recibirán del acuerdo en este mismo mes.
En la planta de Volkswagen-Audi en la capital del sureño estado de Paraná, la huelga continúa por tiempo indeterminado y a la espera de una nueva propuesta por parte de la empresa.
El sindicato convocó para el lunes una nueva asamblea.
La compañía propone, al igual que aceptó Renault-Nissan, un aumento del 2.5 por ciento más la corrección de la inflación del 7.6 por ciento, pero los abonos serían a partir de noviembre.
La central sindical de la región calculó que la compañía ha dejado de producir esta semana 4 mil 200 vehículos.
El jueves, los trabajadores de las fabricantes de vehículos en el cinturón industrial de Sao Paulo, el mayor polo automotor de Brasil, amenazaron con parar por reivindicaciones salariales a partir del lunes.
El miércoles hubo paralizaciones de "cruce de brazos" por 24 horas en las fábricas de las japonesas Honda y Toyota, de la estadounidense General Motors y de la alemana Mercedes Benz en ciudades del interior del estado de Sao Paulo, en el sureste del país.
Las huelgas ocurren de manera paralela al anuncio realizado el jueves por la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores, que apuntó que el país produjo en los ocho primeros meses del año 2.32 millones de automóviles, un número récord para el período y el 20.3 por ciento superior a los mismos meses de 2007.