El fabricante de componentes automotrices SKF inauguró hoy en la ciudad de Shanghai, su décima fábrica en China, que forma parte de la estrategia global de la marca por consolidar su presencia en ese país, así como en aumentar su capacidad y competitividad en la región de Asia.
La inversión destinada para las dos líneas de producción de la nueva fábrica asciende a los 25 millones de dólares.
La firma destacó que la calidad y el funcionamiento de los productos se mantendrán en los "altos estándares internacionales de SKF", usando las maquinaria más avanzada, así como los mejores materiales.
Junto con la nueva planta, SKF construirá un centro de tecnología automotriz adjunto, que apoyará el crecimiento de la firma en China.
Las otras nueve fábricas de SKF en China están situadas en Pekín, Shangai, Dalian y Wuhu.