Un equipo de ingenieros de la Universidad de La Laguna, en Tenerife (España), ha diseñado un vehículo autoguiado que detecta la carretera a través de una técnica similar a la que usan las hormigas para buscar el camino más corto entre el hormiguero y las fuentes de alimentación.
Rafael Arnay, del departamento de Ingeniería de Sistemas y Automática y Arquitectura y Tecnología de Computadores y principal autor de este estudio, explicó que en este diseño se ha utilizado la técnica denominada "Optimización de Colonia de Hormigas", que consiste en intentar buscar los caminos óptimos entre un punto y otro y que está inspirado en el modo de actuar de las hormigas.
El investigador, en declaraciones, recordó que estos insectos depositan feromonas en sus desplazamientos, sustancia que deja rastro oloroso pero que debido a su carácter volátil, sólo permanece en aquellas rutas más corta y en la que es seguida por mayor número de hormigas.
El investigador explicó que la técnica aplicada a este vehículo imita el modelo de las hormigas a través de unos agentes computacionales que trabajan de forma cooperativa y que se comunican mediante rastros similares a los que dejan las feromonas
Arnay indicó que de esta forma se ha diseñado un algoritmo de visión por ordenador que detecta los bordes de la carretera e impide que el vehículo se salga por los laterales.
Una nota del Servicio de Información y Noticias Científicas explica que el prototipo se parece a los vehículos utilizados en los campos de golf, pero lleva incorporada una cámara que recoge los datos visuales necesarios para aplicar los algoritmos, así como un sistema de control interno que procesa los datos en tiempo real.
Agrega que "Verdino", que así se llama el vehículo, está programado para circular por carreteras que no tienen líneas dibujadas en la calzada o con bordes irregulares debido a la invasión de montones de tierra o de vegetación.
El investigador explicó que en la actualidad se está probando el pequeño coche como medio de transporte interno para unir 25 viviendas y un centro de visitantes en una urbanización bioclimática que el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables está construyendo en el municipio de Granadilla, al sur de Tenerife.
Los investigadores confían en que el sistema de guiado se pueda comercializar y emplear en vehículos destinados a lugares como los cascos históricos de las ciudades, complejos turísticos, recintos feriales o deportivos, centros comerciales, polígonos industriales, e incluso incorporarlo a sistemas de vigilancia remota o en automóviles adaptados para personas mayores o discapacitadas.
El grupo de investigadores lo forman además de Rafael Arnay, Leopoldo Acosta, Marta Sigut y Jonay Toledo.
El estudio ha sido publicado por la revista Electronics Letters y forma parte del proyecto nacional Guistub.