Los accidentes de tráfico en la ciudad brasileña de Sao Paulo matan cada día 4.3 personas, más que el sida o los problemas cardíacos y dejan casi tantas víctimas como los asesinatos, según un estudio divulgado hoy.
Los desalentadores datos, recopilados por el diario Estado de Sao Paulo, detallan que las muertes diarias en las vías de la mayor ciudad suramericana incluyen dos peatones, 1.3 motociclistas, 0.8 conductores o acompañantes en otro tipo de vehículos y 0.2 ciclistas.
Un total de mil 566 personas perdieron la vida en accidentes de tráfico durante 2007, lo que supone un 5.3 por ciento más que en el año anterior, según la investigación.
Si se comparan las cifras de la capital paulista, con sus 10.9 millones de habitantes, con las de otras grandes urbes del mundo como Nueva York, los datos son todavía más reveladores.
En Nueva York el promedio de muertes en las calles y avenidas por día es de 0.7 personas y en todo el Reino Unido la cifra es de 8 fallecimientos diarios, según datos del citado diario.
Cada fin de semana 11.3 accidentes producen víctimas mortales en Sao Paulo, concentrándose éstos mayoritariamente en las madrugadas, cuando el alcohol y el cansancio se convierten en los peores aliados al volante.
Además de las muertes, los accidentes de tráfico en Sao Paulo dejan también un importante número de heridos con secuelas. Por cada fallecimiento, dos personas cargan con las consecuencias de una imprudencia al volante durante al menos seis meses.
Sao Paulo, que cuenta con más de 5 mil cruces con semáforos, concentra en tres de ellos el 25 por ciento de los accidentes de tráfico que dejan víctimas.
La Secretaria Municipal de Transportes de la ciudad apuntó como principales causas de accidentes en la urbe el exceso de velocidad, el cruce de vías fuera de los pasos de peatones y la falta de respeto a los semáforos.
Especialistas consultados por el diario Estado apuntan que Sao Paulo necesita más multas, invertir en campañas de educación vial, acondicionar los pavimentos, crear más carril bici, o ciclovías y retirar del tráfico los vehículos en malas condiciones.