"Gasolina" es "un retrato muy sincero" de la realidad guatemalteca en el que su director, Julio Hernández Cordón, ha querido reflejar la "sensación de hastío" que existe entre los jóvenes.
Un filme extraño que se desarrolla en una sola noche, en un barrio desolado de Guatemala, de tres chicos de clase media-alta que se dedican a robar gasolina para poder salir a dar vueltas con el automóvil de uno de ellos.
Aunque en la película no se sabe si es Guatemala o cualquier otro sitio, sí se muestra "la atmósfera oscura", las "calles desoladas" por la noche, "como bocas de lobo", señaló Hernández Cordón, que resaltó que durante el rodaje nunca cerraron una calle al tráfico.
Y en la película apenas se ve un vehículo diferente al de los protagonistas.
El director quería reflejar especialmente "esa sensación de hastío" que él ha visto siempre entre sus amigos, con un fuerte deseo de salir de Guatemala.
"Yo no hubiera podido hacer una película sobre Guatemala que no hablara de eso porque no sería Guatemala", afirmó Hernández Cordón, lo que no impide que la situación le produzca "tristeza".
Pero también le parece importante reconocer lo que ocurre "y poder discutirlo".
"La violencia existe de manera cotidiana, en la forma en la que hablamos y en cómo nos relacionamos con los otros", explicó el director, que considera esta situación una herencia de los 36 años de conflicto vividos en Guatemala.
La película muestra "cómo nos da igual, cómo asumimos esta situación como si fuera normal y cotidiano" porque hay una "atmósfera de impunidad", especialmente de los actos de la población no indígena.
En la película se oye poco lo que dicen los protagonistas y se entiende menos, algo buscado por el director, quien señala que "los diálogos no dicen nada pero dicen mucho" porque aunque "no abordan ningún tema importante" las escenas retratan la situación y el contexto del país.
Además, resaltó el trabajo de los actores, que no son tales. Son vecinos suyos, que se ofrecieron a colaborar en el proyecto pensando que era algo que nunca se iba a hacer.
"Cuando se acercaba el rodaje se asustaron y luego se enojaron conmigo porque les hacía grabar los viernes y los sábados y no podían salir por ahí, como hacen los personajes que interpretan".
"Gasolina" es el primer trabajo de Hernández Cordón, que el año pasado ganó en San Sebastián el premio de la sección "Cine en construcción", en la que empresas audiovisuales seleccionan filmes para ayudarlos a finalizar su proceso de postproducción.