El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó hoy lo que calificó de "cártel de los poderosos del mundo", que en su opinión bloquea las negociaciones de la Ronda de Doha y abriga ahora resistencias a los biocombustibles.
No vamos a aceptar otra vez que el cártel de los poderosos del mundo intente impedir que Brasil se desarrolle y se transforme en una gran nación", declaró Lula en su programa semanal de radio.
Aludió así a las críticas que en varios países europeos se han hecho contra el programa brasileño de biocombustibles y también a las trabas en las negociaciones en el marco de la Organización Mundial de Comercio, de las que responsabilizó directamente a las naciones más desarrolladas.
Lula respondió nuevamente a quienes consideran que el desarrollo de los biocombustibles amenaza la producción de alimentos y también la Amazonía, en la que reiteró que no existen tierras fértiles para la siembra de caña de azúcar, con la que Brasil elabora el etanol.
Insistió en que Brasil "le está presentando al mundo alternativas para combatir la emisión de gases que causan el 'efecto estufa' en el planeta", con una "matriz energética revolucionaria" en la que ya tiene una experiencia de treinta años, como el alcohol combustible.
Advirtió, sin embargo, que los carburantes "verdes" tienen "sus adversarios" en la Unión Europea (UE), en Estados Unidos y en Japón, a los que Brasil "les ha planteado un desafío", apuntó.