La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolla un vehículo ecológico multifuncional, primero en su tipo en México, totalmente impulsado por hidrógeno y celdas de combustible, informó Gerardo Mauricio Arzate Pérez, coordinador del Laboratorio de Tecnología del Posgrado de Diseño Industrial.
Este trabajo de punta forma parte del proyecto ECOVÍA, encabezado por Óscar Salinas, coordinador del Posgrado en Diseño Industrial, y forma parte del macroproyecto La Ciudad Universitaria y la Energía -a cargo de Eduardo Arriola, de la Facultad de Ingeniería (FI)- enmarcado en el Programa Transdisciplinario en Investigación y Desarrollo para Facultades y Escuelas.
Es la única tecnología en el mundo cien por ciento limpia, “no emite ningún tipo de gas contaminante. No hace combustión”, y a nivel comercial no existe ninguno, añadió Arzate Pérez.
Resaltó que la parte estética está inspirada en el puma, la mascota de la Universidad Nacional, que hace atractivo y dinámico el aspecto de este vehículo; para ello analizaron los trazos del felino.
La parte lateral es el costado del animal en el salto; la frontal es la cara: la nariz y los ojos son los faros, y la posterior corresponde a la nuca. Se hizo “una abstracción para que no sea una propuesta obvia, sino un concepto trabajado”.
Arzate Pérez recordó que este prototipo es ecológico por la tecnología que usa, pues al final emite agua en lugar de humo, y es multifuncional, porque se busca que “el mismo vehículo, dependiendo de los accesorios, cambie de uso”.
Por su parte, Mariano García del Gallego, del Centro de Diseño Mecánico e Innovación Tecnológica y responsable de la parte de ingeniería, indicó que del vapor que resulte se podrá recuperar el agua, la cual sería destilada y reutilizada para generar el hidrógeno con el cual funcionan las celdas.
Además tendrá dos tanques de dicho elemento y su banco de baterías. Por tanto, sostuvo el investigador de la FI, el vehículo es híbrido porque utiliza celdas de combustible y baterías para suministrar la energía eléctrica para ponerlo en marcha.
Las primeras alimentarían al motor, y cuando requiera mayor potencia las segundas le darían el excedente requerido. A diferencia de otros coches de ese tipo, los que se venden en México usan gasolina y baterías.
Precisó que si se le acaba el hidrógeno, todavía tiene ocho baterías para funcionar, las cuales serán de última tecnología: níquel-hidruro metálico y tienen un mayor ciclo de vida que otras que se emplean en la Ciudad de México, que son de plomo ácido; otros utilizan de litio.
Según sus cálculos, tendrá 300 kilómetros de autonomía antes de cargar el tanque de hidrógeno nuevamente; su velocidad promedio será entre 70 y 80 kilómetros.
Para armar el prototipo, continuó, se usan partes comerciales, de lo contrario se encarecería. Empero, para la producción en masa se diseñaría de inicio a fin.
García del Gallego aclaró que el proyecto está en la fase de compras y fabricación, y el próximo año podrían tener el prototipo del sistema así como el chasis, analizar cómo funcionan, para finalmente conjuntarlos. Asimismo, Arzate Pérez recalcó que el avance ha sido bueno, va en un 60 a 70 por ciento.
Cabe señalar que también intervienen en esta iniciativa más de 50 alumnos, entre los cuales Alfredo Delgado, de la Facultad de Contaduría y Administración, se ocupa de la parte de finanzas, y Germán Carmona, del Instituto de Ingeniería, los ha apoyado en la parte eléctrica.
La idea original de ECOVÍA –que comenzó a funcionar en septiembre de 2005– era tener cinco diseños diferentes dependiendo de sus funciones. Pero después de hacer un estudio respecto de las necesidades de las distintas entidades de esta casa de estudios, se decidió dividirlo en transporte de personas, de carga y de servicios.
El primero será para vigilancia y auxilio vial; el siguiente para el área de correos, y el último funcionará como ambulancia, para “eventos especiales, sobre todo masivos, y en ella se estabilizará al paciente o a quien tenga un problema”, mientras llega un equipo mayor, detalló Arzate Pérez.
También se han definido otras aplicaciones en las que trabajarán posteriormente: para servir a gente con capacidades diferentes o para uso personal; para reciclaje de residuos plásticos y como tienda portátil; o para radiocomunicaciones y difusión cultural, agregó.
Sobre el diseño, concluyó que se tiene un fuerte enfoque respecto al usuario, con ergonomía y antropometría, entre otros parámetros. Por ejemplo, se ha hecho ya una medición de todos los conductores de vigilancia de la UNAM, para tener las medidas reales y adecuarlo.