El presidente del consorcio Daimler-Chrysler, Dieter Zetsche, no descarta el desarrollo de un nuevo motor con el grupo BMW, a pesar de tratarse de una empresa competidora directa.
¿Por qué no? El Porsche Cayenne es un éxito con un motor de Volkswagen", señala Zetsche en unas declaraciones que publica el semanario "Der Spiegel" en su edición de mañana.
A su juicio, ese tipo de cooperación en temas concretos tiene dos grandes ventajas, el abaratamiento de los costos de desarrollo y el que la meta definida se alcance antes. Zetsche comenta que "el único riesgo es que la diferencias entre dos marcas se acaben aguando", riesgo que con BMW es apreciable, ya que "trabajamos en el mismo segmento".
Pese a todo, añade: "No quiero descartar una cooperación así si resulta ventajosa para ambas partes".
En cuanto al camino iniciado por Chrysler tras la compra de la mayoría de su capital por parte del inversor financiero Ceberus, Zetsche revela que Daimler ya casi no tiene influencia en el fabricante estadounidense, hasta el punto de que el reciente nombramiento de un nuevo presidente no fue consensuado con él.
"Me enteré del nombramiento después de tomada la decisión, aunque antes de que se hiciera pública", explica el presidente de Daimler, empresa que mantiene el 20 por ciento del capital de Chrysler.