La Federación Internacional del Automóvil (FIA) mostró hoy su preocupación por la tendencia creciente del número de accidentes mortales en las carreteras europeas durante el primer semestre de 2007, después de los progresos registrados en los pasados años.
Un sondeo efectuado por la FIA en sus clubes miembros señala que muchos países de la Unión Europea han registrado en lo que va de año un aumento considerable de los accidentes mortales, según un comunicado divulgado en Bruselas.
Este incremento hace alejarse de nuevo el objetivo comunitario de reducir antes de 2010 en un 50 por ciento los muertos en las carreteras.
Aunque se trate de cifras provisionales, la FIA destaca los incrementos "dramáticos" en los primeros seis meses de 2007 en los países escandinavos, encabezados por Dinamarca y Finlandia (más de un 40 por ciento), seguidos de Suecia (7 por ciento).
Los nuevos Estados miembros de la UE tampoco se escapan de la tendencia creciente, puesto que los casos aumentaron un 14 por ciento en Polonia y la República Checa, un 12 por ciento en Eslovenia y un 10 por ciento en Chipre.
En la "antigua" Europa, Austria encabeza la lista con un incremento de un 13 por ciento del número de muertos en sus carreteras, seguido de Alemania (8 por ciento).
Las cifras del Reino Unido apuntan a un incremento del 13 por ciento de muertes entre peatones, ciclistas y motociclistas.
Sólo algunos países, entre ellos España e Italia, registraron un descenso de los accidentes mortales durante el primer semestre del año, aunque la FIA no proporciona cifras.
La federación está especialmente preocupada por el hecho de que las víctimas de esa tendencia creciente son los llamados usuarios de la vía pública débiles, como los peatones, ciclistas y motoristas.
Para que esta tendencia negativa no se prosiga, la FIA propone una serie de medidas, incluyendo la introducción obligatoria del control electrónico de estabilidad en todos los vehículos nuevos.
También pide que se siga fomentando el uso del cinturón de seguridad, invirtiendo en las infraestructuras viales y en la formación de los conductores.
Aunque el presidente de la FIA, Werner Kraus, admitió que las cifras sólo indican una tendencia y hará falta un análisis más profundo, se mostró convencido de que son suficientemente persuasivas para instar a todos los gobiernos y organizaciones involucradas en la seguridad vial a que aumenten sus esfuerzos para mejorar la seguridad de las carreteras en Europa.