Al hacer obligatorio el uso de sistemas de localización y rastreo satelital GPS en 2008, la empresas agrupadas a la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad e Industria Satelital (AMESIS) abarcarían hasta el 20 por ciento del mercado automotor metropolitano que representa 400 mil unidades nuevas que se comercializarían en el Estado de México y Distrito Federal.
El Presidente de la Amesis, Ricardo Bustamante Medina, dijo con la entrada en vigor de la Ley Metropolitana de Tránsito -que señala la colocación de chips de rastreo en vehículos-, representa una oportunidad para brindar la tecnología y servicio de las empresas que conforman la organización a los usuarios y a las autoridades en materia de seguridad.
Los modelos 2008 y posteriores deberán contar con un dispositivo de localización satelital o similar, que sirva para rastrearlos en caso de robo o desaparición.
La responsabilidad de instalarlo será de los ciudadanos, según lo señala el Reglamento de Tránsito Metropolitano recientemente pactado y puesto en marcha por autoridades del DF y Edomex. El artículo 16 dice a la letra: "Los conductores deben cerciorarse de que su vehículo esté provisto de: (...) 11.- Dispositivo de geolocalización o georreferenciación satelital radio-eléctrico o de tecnología similar".
Aunque la sanción por no cumplir la medida es de cinco días de salario mínimo, la instalación es indispensable para hacer el trámite de alta y emplacamiento de esas unidades.
Estará vigente en el DF y en 59 municipios de la zona conurbada del Edomex. Al respecto, Bustamante Medina reveló que se estima que el universo de 20 millones de automotores que circulan en México, y comprenden camiones, automóviles particulares y autobuses, apenas 150 mil cuentan con equipo de rastreo instalado.
Por ello, “el sector automotor requiere de plena comunicación entre sus elementos para integrar una cadena de bienes de gran valor, estamos en contacto con aseguradoras, armadoras, distribuidoras y demás participantes de la industria para intercambiar ideas, proyectos e identificar oportunidades de negocio”.
Comentó que en México existen aproximadamente 250 compañías dedicadas a la proveeduría de soluciones de rastreo, ya sea GPS, RFID y GPRS, sin embargo, hay firmas que carecen de soporte, experiencia, respaldo tecnológico y la capacitación de excelencia en su equipo de personal.
Hizo un llamado a las autoridades competentes como las secretarías de Hacienda, Economía y Comunicaciones y Transportes para promover normas de certificación y reglamentos correspondientes para regular a estas compañías.
En su intervención, Adrián Charansonnet, adelantó que en este proceso que iniciará en 2008, la asociación brindará sus servicios acorde al reglamento Metropolitano de Tránsito, para ello las 13 compañías asociadas a Amesis, estiman generar 12 mil empleos en diversos niveles para seguridad e industria satelital.
“Las compañías especializadas en rastreo vehicular para una eficiente operación de calidad, requieren por lo menos de 25 personas para las áreas especializadas como técnicos instaladores, monitoristas, ingenieros programadores y de soporte, desarrolladores de software, asesores de ventas y atención al clientes, supervisores, administrativos y directivos”.
La asociación tiene retos como posicionarse en un mercado cambiante y soportado en conceptos de tecnología y servicio, así como coadyuvar para el fortalecimiento de una cultura de localización en nuestro país, que desgraciadamente es aún limitada, en comparación con Estados Unidos o naciones de Europa.
Expuso que el concepto de localización satelital no sólo es recuperar unidades, los beneficios de administración de recursos, personal y en general de automotores, aunado a las mercancías son ahorros primordiales para las empresas que tienen este servicio.
Según datos de proporcionados por Amesis, de acuerdo con la UNESCO y otras organizaciones del sector, existen poco más de 10 mil empresas de seguridad privada (guardias, custodias de camiones, investigaciones, etc.), muchas de ellas también ofrecen el servicio de rastreo.
Según la UNESCO, lo ideal sería destinar 4 por ciento del PIB a políticas de prevención de delitos y seguridad, pero en México el presupuesto total en este rubro apenas llega a 1 por ciento.
En la actualidad, son más poco más de 2 mil las compañías que se especializan en diversos productos o servicios para la seguridad.
Al respecto, Gerardo Macías, tesorero de AMESIS, expuso que impulsan el concepto “Misión-Cooperación”, por ello se trabajan con autoridades de los tres niveles para lograr diversos convenios como el firmado recientemente con la Procuraduría General de Justicia del DF, donde en el “Búnker” se instaló un centro de control, luego de la donación de computadoras, pantallas de plasma y software para rastreo y lograr una respuesta más rápida ante un incidente o ilícito cometido a un vehículo. Se mantienen conversaciones con autoridades de la Procuraduría General Justicia del Estado de México, la Agencia Estatal de Seguridad (ASE) y las secretarías de Seguridad Pública del DF (SSP-DF) y Federal (SSPF), con el objetivo de repetir la fórmula, diseñar estrategias o instalar centros de mando similares.
Misión-cooperación consiste en:
- Interactuar activamente con autoridades a través de intercambio de información en seguridad.
- Coordinar de forma efectiva la reacción frente a robo de vehículos y carga o secuestro.
- Disminuir considerablemente el tiempo de recuperación de unidades.
- Aportar inteligencia y tecnología a la seguridad de la sociedad en general.
En otro orden de ideas, Samuel Cacho, consejero de la organización, comentó que el 8 por ciento de los artículos que se venden en el mercado informal son producto del robo al transporte de carga.
“Hoy el paradigma es que la localización satelital del equipo es una sola una pequeña parte del servicio: El respaldo dado al usuario es lo más importante al darle un servicio de calidad con personal capacitado”.
“Para la sociedad, expresó, ponemos su disposición las herramientas de conocimiento a través de la página en internet de Amesis para que el usuario pueda definir e identificar qué tipo de tecnología se adapta para proteger a la familia, negocio y propiedades”.
Destacó que de las 10 mil empresas dedicadas a la seguridad privada, un poco más del 10 por ciento trabajan profesionalmente, con inversiones en tecnología, capacitación dirigida específicamente a las necesidades del cliente y una estructura que incluye análisis de responsabilidades y de consultoría.
El mercado en México se estima que tiene un crecimiento anual del 300 por ciento mismo que se rige por los bajos costos, más que por los buenos servicios, lo que fomenta la competencia desleal.