La inminente apertura total del comercio de automóviles usados entre México y Estados Unidos a partir de 2009 obligará a los fabricantes a disminuir sus inversiones en territorio mexicano, coincidieron hoy directivos de Volkswagen y Volvo.
El presidente y director general de la división de Camiones de Volvo en México, Carlos Pacheco, afirmó hoy en la ciudad de Guadalajara que "se acerca cada vez más la apertura de la frontera de acuerdo a lo que tenemos en el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) con Estados Unidos y Canadá".
Durante la Expo Transportes que organiza en esta ciudad la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), el ejecutivo precisó que la apertura de la frontera a camiones usados impactará "los negocios, el transporte, la vida de las armadoras y la vida de los transportistas de México".
A ello hay que sumar, dijo, "la preocupación de que varios países han presentado crecimiento inflacionario" o recientes presiones al alza en los precios, incluido México.
Por su parte, Noel Reculet, director de la división de Autobuses de Volvo, explicó que esa compañía, propiedad de la estadounidense Ford, no tiene proyectado realizar inversiones el próximo año en México, salvo de capacitación de personal.
Reculet, que calcula que en 2007 Volvo venderá 450 autobuses, destacó que la marca presentará en 2008 un modelo "biarticulado con tres carros".
Asimismo, el director general del área de camiones y autobuses de Volkswagen de México, Eric Merckel, coincidió en que el próximo año será "atípico" por las presiones inflacionarias a nivel global y porque en México "existe el fantasma de la apertura de la frontera en 2009".
En este sentido, argumentó que pese a que VW en los últimos tres años ha crecido a un ritmo promedio de 25 por ciento anual, en la división de camiones y autobuses se espera un incremento de operaciones de apenas un 15 por ciento el próximo año.
"Desgraciadamente las condiciones al cierre de este año nos muestran algunos nubarrones", confesó el directivo.
Merckel aseguró que todo el sector de fabricantes de vehículos en México le pedirán al Gobierno de México la aprobación de una legislación que les permita competir "en mejores condiciones" de cara a la liberalización de 2009.
"No es posible que por un lado presionen a la industria para que cumpla reglas ambientales y por otro lado permitan la importación indiscriminada de chatarra", advirtió. Finalmente, señaló que VW estima vender mil 650 unidades de camiones y autobuses este año.