El cuarto modelo de Skoda -los tres restantes son Fabia, Octavia y SuperB- es un desarrollo en el que se utiliza el módulo delantero de la plataforma del Fabia y el trasero de la del Octavia. El diseño ha partido, la mitad delantera, de simular la arquitectura de una cabina de avión, traducida en la geometría de las dos ventanas delantera, en tanto que la parte trasera trata de dar la habitabilidad de habitación. El resultado es un coche singular y espacioso que se sitúa a medio camino entre los segmentos en los que militan el Opel Meriva y el Renault Scenic. El Skoda Roomster, que entre otras novedades aporta un techo acristalado de gran superficie, que es opcional a cambio de 600 euros, está disponible entre niveles de acabado (Friend, Family y Fun), que pueden ser combinados por cinco motorizaciones, dos de gasolina y tres diesel. El catálogo de gasolina está configurado por los motores 1.4 y 1.6 de 85 y 105 caballos de potencia, respectivamente, en tanto que el grupo diesel está formado por los motores 1.4 en potencias de 70 y 80 caballos y el 1.9 de 105 caballos. La gama de precios arranca en los 14.290 euros de versión de gasolina 1.4 de 85 caballos y acabado Friend y termina en los 18.990 euros del diesel 1,0 de 105 caballos y terminación Fun. |