Un vehículo que recuerde los patrones de conducción de su dueño y detecte anomalías para evitar accidentes es una de las líneas de trabajo de Toyota, que como otros fabricantes nipones busca mejorar la seguridad vial con las últimas tecnologías.
Este novedoso sistema, que todavía se encuentra en una fase inicial de desarrollo, dispondrá de una serie de sensores que registrarán el uso habitual que el conductor dé a los pedales y al volante hasta "aprendérselo".
Así, en un futuro, esta invención sería capaz de detectar si el usuario realiza movimientos extraños en una ruta habitual o si da acelerones injustificados, llegando incluso a tomar el mando del vehículo y reducir la velocidad.
Según el primer fabricante de vehículos nipón, este dispositivo está especialmente pensado para los conductores mayores, una iniciativa ligada al progresivo envejecimiento de la población japonesa.
Incluso, piensan en Toyota, el sistema podría estar conectado al navegador GPS o al aire acondicionado de forma que pueda enviar estímulos al conductor y mejorar su atención mientras conduce.
Al frente del equipo de investigación se encuentra un conocido científico especializado en el sistema nervioso que ya trabajó en el desarrollo de un popular software para activar el cerebro diseñado para la consola portátil de Nintendo.
El sistema podría empezar a incluirse en los vehículos de Toyota entre 2015 y 2020, según el fabricante nipón, y al proyecto podrían incorporarse próximamente el constructor Nissan y la empresa de electrónica de consumo Hitachi.
Sin embargo, ésta no es una línea de investigación aislada dentro de la industria nipona, sino un ejemplo de una estrategia común de la mayoría de fabricantes de vehículos japoneses por reducir al mínimo los accidentes de tráfico mejorando la seguridad activa de los coches.
Honda y Nissan, segundo y tercer mayor fabricantes de automóviles de Japón respectivamente, están comenzando a introducir en sus vehículos dispositivos basados en un radar que mide la distancia que separa a un vehículo del que se sitúa justo delante.
El objetivo de esos sistemas es evitar las llamadas colisiones por alcance, en las que un vehículo impacta frontalmente contra la parte posterior de otro que circula en su mismo sentido.
El dispositivo de Honda llega a alertar al conductor a través de alarmas sonoras y visuales si se acerca demasiado al vehículo que le precede e incluso reduce la velocidad y tensa los cinturones de seguridad ante la posibilidad de un choque.
Por su parte, el sistema de Nissan endurece el acelerador para dificultar su uso en el momento en el que la separación entre los dos automóviles se reduce demasiado e incluso llega a frenar el coche si considera que el peligro de colisión es inminente.
Otra de las últimas innovaciones en el ámbito de la seguridad vial es el que empezará a introducir el próximo año en algunas de sus gamas superiores el fabricante nipón Fuji Heavy Industries, la empresa madre de la marca Subaru.
Este dispositivo se basa en dos cámaras situadas en la parte superior del parabrisas que, conectadas a un ordenador central, pueden detener el turismo si detectan a otros vehículos, peatones o ciclistas demasiado cerca.
De enero a noviembre de este año se han producido en Japón más de 755 mil accidentes de tráfico que han provocado la muerte de 5 mil 174 personas, un 9.3 por ciento menos que en el conjunto del año 2006.