La obra que se está llevando a cabo en la Autopista A86 -una especie de “hiperperiférico” que rodea a la capital francesa- empieza su último tramo, el cual implica una verdadera proeza tecnológica, inimaginable hace apenas unos años.
Un túnel de más de 5.5 km se está construyendo actualmente bajo los pies de los habitantes de Ile de France, con la ayuda de una máquina tunelera que mide 200 metros de largo y 12 metros de diámetro.
La idea es cavar túneles, entre 15 y 90 metros de profundidad, que tengan dos niveles de circulación superpuestos de dos vías cada uno de ellos, en una distancia de 10 km.
En la actualidad, la obra da empleo a cerca de 2 mil personas, dirigidas por la empresa privada de trabajos públicos Cofiroute, quien invirtió cerca de mil 700 millones de euros en un proyecto que le fue confiado por el Estado francés en 1994.
En cuanto se termine la obra, los habitantes de la Ile de France deberán gozar de más fluidez en el periférico y por lo mismo se podrá disminuir la emisión de gases contaminantes.