Ford anunció hoy que a finales de este año empezará a vender el "cruzado" Edge en Brasil como parte de una ofensiva de nuevos productos en Sudamérica y ante el crecimiento de la región.
En 2007 las ventas de Ford en Brasil aumentaron un 20.7 por ciento. En el conjunto de Sudamérica el crecimiento fue del 18 por ciento.
Mark Fields, presidente de Ford para el continente americano, dijo que "Ford está imparable en Sudamérica y nuestro plan es utilizar la fortaleza global de nuestros productos para acelerar la introducción de más productos que la gente realmente quiere".
Ford introdujo su coche Fusion en el mercado brasileño en el 2006 y en estos meses se ha convertido en el líder de ventas en su segmento.
La empresa también ha anunciado que invertirá mil millones de dólares en el país durante los próximos cuatro años y otros 160 millones en Argentina.
En contraste con sus operaciones en Estados Unidos, donde la empresa ha perdido más de 14 mil millones de dólares en 2005 y 2006, en los tres primeros trimestre de 2007, la región suramericana reportó 754 millones de beneficios para la compañía, un 72 por ciento de aumento con respecto al mismo periodo de 2006.
Edge se ha convertido en uno de los éxitos de ventas de Ford en el mercado estadounidense. En su primer año completo de ventas, la demanda del "cruzado" fue de 130 mil 125 unidades, un 30 por ciento más de lo esperado por el fabricante.
Ford no es el único fabricante estadounidense que ha expresado un creciente interés por el mercado brasileño.
El domingo Chrysler anunció en el marco del Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS) que se celebra en Detroit que Brasil será el primer país latinoamericano en el que venderá un auto de pasajeros y que será fabricado por Nissan en México sobre la plataforma del Versa.