El grupo francés Renault y el británico BP han decidido repatriar a las familias de su personal expatriado en Argelia, tal como ya han hecho otras empresas extranjeras instaladas en el país a raíz de los atentados de Argel del pasado 11 de diciembre.
El fabricante automovilístico francés y el grupo petrolífero británico adoptaron esta medida hace algunos días, según informaron hoy fuentes patronales al portal en internet Tout sur l'Algérie.
La decisión de Renault llega tras un año especialmente beneficioso para la marca francesa, que le ha permitido situarse a la cabeza de las ventas de automóviles nuevos en Argelia.
En la decisión de ambas empresas han pesado los atentados del 11 de diciembre en Argel, así como las recientes "amenazas de grupos terroristas" recibidas por los gobiernos británico y estadounidense, según las mismas fuentes.
El recrudecimiento de los atentados terroristas en el país en los últimos meses y el regreso de los ataques suicidas a la capital han inquietado a los directivos de las empresas extranjeras y a las cancillerías occidentales.
Las embajadas del Reino Unido y Estados Unidos han desaconsejado a sus ciudadanos viajar a Argelia, excepto en casos de extrema necesidad.
Ambos gobiernos han citado en los últimos días diversas "amenazas" recibidas de grupos terroristas para justificar esas medidas, aunque no han desvelado los detalles de las mismas.
A lo largo de 2007, la capital fue escenario de cuatro atentados con coche bomba. Los dos primeros se registraron el 11 de abril contra el Palacio del Gobierno y un edificio que albergaba un centro de lucha antiterrorista y la oficina de la Interpol.
Los últimos tuvieron lugar el pasado 11 de diciembre contra la sede del Consejo Constitucional y del Tribunal Supremo en el barrio residencial de El Biar y contra la sede de Naciones Unidas en el distrito de Hydra, donde se encuentran también la mayoría de las embajadas y residencias extranjeras.