Los demandantes que reclaman a la petrolera estadounidense Chevron-Texaco indemnizaciones multimillonarias en la Amazonía ecuatoriana acusaron hoy a la empresa de tratar de entorpecer el proceso legal en su fase final con acciones contra el perito que evalúa los supuestos daños al medioambiente en la zona.
En un comunicado, Julio Prieto, uno de los abogados de los demandantes, acusó a Chevron-Texaco de realizar una acción "intimidatoria" al solicitar una declaración en un juzgado civil de Quito de Richard Cabrera, perito designado por la Corte Superior de Nueva Loja, donde tiene lugar el juicio contra la petrolera.
También señaló que Cabrera no debe declarar ante el Juzgado 11 de lo Civil de Quito, que lo ha citado para hoy a instancias de los abogados de Chevron-Texaco, ya que la Corte Superior de Nueva Loja ha ordenado al perito que mantenga la reserva sobre su trabajo.
La nota agrega que esta acción se une a otras de "intimidación, persecución, amenazas, difamaciones y amedrentamiento" llevadas a cabo contra el perito, sus colaboradores y familiares, de las que responsabiliza a empleados de Chevron-Texaco.
Luis Yanza, abogado y Coordinador de la Asamblea de Afectados por Texaco, considera que esta citación pretende que el perito no emita su informe, que debe entregar en marzo próximo en Nueva Loja.
Con el informe del perito Cabrera, que debe cuantificar el monto de los daños imputados a la petrolera, la Corte Superior de Nueva Loja, capital de la provincia de Sucumbíos, en la Amazonía ecuatoriana, debe empezar en breve el análisis de las pruebas para emitir sentencia.
Texaco, que posteriormente fue adquirida por la también estadounidense Chevron, explotó el petróleo en la Amazonía Ecuatoriana entre 1964 y 1990.
Unos 30 mil indígenas y colonos de la Amazonía de Ecuador, agrupados en la Asamblea de Afectados por Texaco, reclaman a la compañía unos 6 mil millones de dólares en indemnizaciones por los supuestos daños a la salud de las personas y al medioambiente ocasionados por la compañía.
Chevron-Texaco ha asegurado que, tras finalizar sus labores de explotación en Ecuador, realizó una adecuada labor de limpieza en la Amazonía, por lo que declina cualquier responsabilidad en este caso, y ha acusado a la empresa estatal Petroecuador de la contaminación que persiste en la región.