El perito judicial del "caso Texaco", en el que miles de habitantes de la Amazonía de Ecuador reclaman indemnizaciones a la petrolera por supuestos daños ambientales, no acudió a una declaración a la que fue citado en un juzgado civil de Quito, informó la empresa estadounidense.
En un comunicado, la compañía Chevron-Texaco lamentó que ayer no acudiera a declarar el perito Richard Cabrera, a quien la Corte Superior de Nueva Loja, capital de la provincia amazónica ecuatoriana de Sucumbíos, designó para evaluar el daño ambiental supuestamente causado por la petrolera.
La declaración ante el Juzgado 11 de los Civil de Quito fue solicitada por los abogados de Chevron-Texaco para que Cabrera aclarara, a juicio de la compañía petrolera, "varias irregularidades y errores que se observaron en el plan de trabajo y actividades de campo propuestas por el perito".
Según el escrito de Chevron-Texaco, la empresa "está en el derecho de conocer cómo se realiza esta evaluación (de los daños) y de tener la seguridad de que la conducta del señor Cabrera se apega tanto al espíritu como a la letra de la ley".
Ayer, en un comunicado, la Asamblea de Afectados por Texaco, que reúne a unos 30 mil indígenas y colonos de la Amazonía de Ecuador, acusó a Chevron-Texaco de realizar una acción "ilegal" e "intimidatoria" al solicitar en Quito esta declaración de Cabrera.
La nota también señalaba que Cabrera no debía testificar en esta ciudad ecuatoriana, ya que la Corte Superior de Nueva Loja había ordenado al perito que mantenga la reserva sobre su trabajo.
Con el informe del perito Cabrera, que debe cuantificar el monto de los daños imputados a la petrolera, la Corte Superior de Nueva Loja debe empezar en breve el análisis de las pruebas para emitir sentencia.
Texaco, que posteriormente fue adquirida por la también estadounidense Chevron, explotó el petróleo en la Amazonía Ecuatoriana entre 1964 y 1990.
Los agrupados en la Asamblea de Afectados por Texaco reclaman a la compañía unos 6 mil millones de dólares en indemnizaciones por los supuestos daños a la salud de las personas y al medio ambiente ocasionados por compañía.
Chevron-Texaco ha asegurado que, tras finalizar sus labores de explotación en Ecuador, realizó una adecuada labor de limpieza en la Amazonía, por lo que declina cualquier responsabilidad en este caso, y ha acusado a la empresa estatal Petroecuador de la contaminación que persiste en la región.