La diplomática uruguaya Myriam Fraschini, cuyo nombre fue mencionado en el caso de supuesto tráfico ilegal de automóviles diplomáticos en Argentina, afirmó hoy que durante su gestión compró y vendió dos vehículos basada en las normas legales que rigen entre ambos países.
Los funcionarios diplomáticos estamos habilitados a comprar un auto cada dos años. Esos vehículos están libres de impuestos y son traídos desde el exterior. Luego se nacionalizan y una vez que han cumplido todos los trámites pertinentes se pueden vender", declaró Fraschini a la página digital del diario El Observador.
"Con base en esas normas tres meses antes de dejar mi cargo en Argentina vendí la camioneta bajo las reglas comunes del mercado", agregó Fraschini, que actualmente se desempeña como asesora del Departamento de Integración y Mercosur del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La diplomática uruguaya dijo que compró "al contado" una camioneta Hummer H2 por más de 50 mil dólares y, según medios argentinos, posteriormente fue comprada por el cantante Óscar "El Chaqueño" Palavecino que pagó por ella 120 mil dólares.
Fraschini señaló que no sabe con exactitud cuánto recibió como pago por la camioneta, porque el negocio fue concretado a través de una concesionaria.
La funcionaria señaló que durante los cinco años que duró su misión en Argentina compró dos vehículos importados adquiridos sin pagar impuestos gracias a los beneficios diplomáticos.
Los diplomáticos tienen un plazo mínimo de nueve meses para vender en el país en el que están radicados los vehículos que adquieren durante su función porque al retirarse no los pueden sacar, pero en el caso de Argentina y Uruguay, por un acuerdo recíproco, el pazo se reduce a 90 días.
La justicia argentina, tras una denuncia del Ministerio de Relaciones Exteriores, investiga la importación y venta de lujosos vehículos, supuestamente de manera ilegal, aprovechando las franquicias diplomáticas.
La denuncia involucra a 14 embajadores, cónsules y funcionarios diplomáticos de varios países. Entre los nombres mencionados también figuran el actual embajador uruguayo en Argentina, Francisco Bustillo, y su antecesor, Alberto Volonté. El canciller uruguayo, Reinalgo Gargano, negó la pasada semana la existencia de irregularidades en el accionar del personal diplomático del país.
"Desde el punto de vista de los procedimientos legales por los cuales se utilizan las franquicias por parte de los miembros del cuerpo diplomático, en lo que refiere a Uruguay, no hay ningún apartamiento de las normas legales", afirmó Gargano.