El embajador de Venezuela en Estados Unidos, Bernardo Álvarez Herrera, defendió hoy las medidas adoptadas por su gobierno en el conflicto que mantiene con Exxon Mobil y aseguró que, si ha habido amenazas, ha sido por parte de la petrolera estadounidense hacia su país.
Hemos recurrido a un arbitraje internacional que estaba previsto en el contrato. Lo de las amenazas habría que decírselo a la compañía que ha pedido la congelación de activos. Las amenazas han sido en todo caso sobre Venezuela", aseguró Álvarez Herrera durante una rueda de prensa que tuvo lugar hoy en la Universidad de Brown en Providence (Rhode Island).
Tanto él como su homólogo de Ecuador, Luis Gallegos Chiriboga, participaron hoy en unas jornadas sobre los cambios políticos y económicos que están teniendo lugar en los países andinos organizadas por el Instituto Watson de Estudios Internacionales, de la Universidad de Brown.
En una rueda de prensa posterior, retransmitida por Internet, ambos coincidieron al apuntar la necesidad de que Estados Unidos reforme su política en materia de migración, así como en pedir respeto en la revisión de los contratos internacionales para la explotación de recursos naturales de sus respectivas naciones.
Álvarez Herrera argumentó que "el modelo de contratación que se ha seguido en Latinoamérica era insostenible" y recordó que "un contrato es bueno si preserva los intereses de las dos partes".
Su homólogo ecuatoriano añadió que "hay que hacer una revisión de todas las contrataciones públicas de bienes naturales para salvaguardar los recursos nacionales" y aumentar la transparencia de esos procesos.
Estas declaraciones tuvieron lugar el mismo día en que la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) anunció la "suspensión de las relaciones comerciales y el suministro de crudos y productos" a Exxon Mobil, como respuesta a "las acciones de hostigamiento jurídico-económico emprendidas" contra la firma venezolana.
PDVSA añadió que se han "paralizado las ventas de crudos a Exxon Mobil" porque considera "un atropello" el comportamiento de la empresa estadounidense, que recientemente emprendió acciones judiciales para conseguir la congelación de sus activos hasta que se resuelva el conflicto generado por la nacionalización por Venezuela de un proyecto en que ésta tenía inversiones multimillonarias.
El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió esta semana que si el Gobierno de Estados Unidos desataba una guerra económica contra Venezuela por medio de empresas como Exxon Mobil se suspenderían los envíos de petróleo a ese país.
El embajador venezolano explicó que los contratos de explotación de recursos naturales de la región elaborados en su día daban prioridad a la concesión de garantías a los inversos extranjeros, ya fueran gobiernos o empresas privadas, mientras que se dejó a un lado la protección de los intereses nacionales.
"Hay que tratar de recuperar el equilibrio de intereses", explicó Álvarez Herrera, quien justificó que de esos desequilibrios surgiera "esta corriente nacionalista, que creo que las empresas y los consumidores han tenido que entender".
En el ámbito social, ambos embajadores también se refirieron a la política migratoria de Estados Unidos y Gallegos destacó la "necesidad de aclarar la situación de millones de personas" que viven en ese país, entre ellos dos millones de ecuatorianos.
Álvarez Herrera "aconsejaría (a Washington) que pensara realmente en dar la doble nacionalidad, porque si no, esto no se va a resolver nunca".