Argentina, donde avanza un proyecto de ley sobre seguridad vial, parece decidida a buscar un norte para disminuir su dramático índice de mortalidad por accidentes de tráfico, uno de los más elevados del mundo y considerado una "endemia social".
Las cifras provocan escozor: el año pasado fallecieron más de 8 mil personas por accidentes viales en este país, lo que supuso un promedio de 22 muertos por día o casi uno por hora, según estadísticas del organismo no gubernamental Luchemos por la Vida.
El 2008 no parece haber arrancado mejor. De acuerdo con un informe del Centro de Experimentación y Seguridad Vial (CESVI), en enero 114 personas perdieron la vida y 206 resultaron heridas en 52 accidentes automovilísticos.
Aún así, el Defensor del Pueblo de Argentina, Eduardo Mondino, aseguró que las cifras son "engañosas" porque las estadísticas registran a los fallecidos en el momento y en el lugar del accidente, pero no a quienes resultan heridos y mueren después.
"Estamos ante la presencia de una endemia social. Argentina ha dejado de ser un país con accidentes de tráfico para convertirse en un país con siniestros viales", subrayó Mondino.
Para el ombudsman, esta endemia "no sólo afecta a las víctimas", sino que también tiene una "profunda vinculación con los derechos humanos".
"La seguridad vial garantiza los derechos a la vida, a la salud, que son justamente los que están en riesgo", destacó antes de apuntar que esta "crítica situación" requiere de una "fuerte política pública de emergencia e importantes medidas de control, educación e infraestructura".
Marcelo Aiello, gerente de Relaciones Institucionales del CESVI, encuentra cuatro causas "fundamentales" para explicar esta elevada tasa de tragedias.
"Existe un llamativo desapego a las normas al conducir un automóvil y faltan educación vial, controles y sanciones a quienes cometen infracciones", detalló Julio Bovio, jefe del Departamento de Asuntos Viales del Automóvil Club Argentino, agregó una más: el "desmesurado" incremento del parque automotor en los últimos años (en 2007 se vendieron 570 mil vehículos en todo el país).
"Las carreteras argentinas no están preparadas para absorber semejante cantidad de autos", remarcó. En ese sentido, un reciente informe del CESVI afirmó que el 80 por ciento de las carreteras "se encuentra en mal estado o presenta una configuración no acorde al volumen de tráfico y al tipo de vehículos que circulan por ellas".
La mayoría, según el documento, no cuenta con iluminación artificial, "lo cual las hace especialmente peligrosas para la circulación nocturna", ni tampoco con la señalización ni los arcenes necesarios.
La semana pasada, el gobierno argentino lanzó y puso a consideración del Parlamento un ambicioso Plan de Seguridad Vial que buscará reducir en un 50 por ciento los índices de accidentes fatales en los próximos cinco años.
El proyecto, que anoche fue aprobado por el Senado y aún debe ser debatido por la Cámara de Diputados, prevé la creación de una Agencia Nacional de Seguridad Vial y la unificación de la emisión de licencias.
También propone un registro centralizado de antecedentes y un sistema de puntuación que sujetará el otorgamiento y la renovación de licencias a las faltas cometidas, además del fortalecimiento de las medidas de control y sanción de las infracciones de tránsito.
A juicio de Aiello, el proyecto es "esperanzador" porque tiene en cuenta "las cuatro patas que deben sostener a un plan de seguridad vial: educación en todos los niveles, concienciación de la comunidad mediante campañas perdurables, control en el cumplimiento de las normas y sanción a los infractores".
El Defensor del Pueblo, en tanto, tiene más reservas sobre la iniciativa y, aunque señaló que incluye muchos aspectos positivos y que "hay que dejarla andar", sostuvo que "le falta contundencia".
"Creo que lo primero que debería contemplar el proyecto es declarar la 'emergencia vial' por dos años, como proponemos nosotros", opinó.
Eduardo Mondino aludió así a un Plan Integral de Seguridad Vial impulsado por la Defensoría del Pueblo, que ha sido apoyado por más de 300 mil firmas y que se pretende que también quede a consideración del Parlamento.
Cualquiera fuera la iniciativa aprobada, Argentina ha "tomado el toro por las astas" para bajar el promedio de 22 muertos diarios en accidentes viales.