El canciller venezolano, Nicolás Maduro, afirmó hoy que el conflicto con la estadounidense Exxon por la Faja petrolera del Orinoco pasó del terreno de la disputa legal "al orden de lo político".
Durante su intervención en el plenario de la reunión de ministros de Exteriores de América del Sur-Países Árabes (ASPA), que concluye hoy en Buenos Aires, Maduro dijo que la petrolera "pretende ser dueña de los activos de la faja del Orinoco, llegando al extremo de registrar como activos propios las reservas petroleras venezolanas".
"Venezuela se encuentra en estos momentos en un litigio que va más allá de lo legal, que ha escalado en el orden de lo político, y nosotros estamos en el orden de la defensa de la soberanía de nuestro país", afirmó Maduro.
El canciller sostuvo que "se ha pretendido saquear las cuentas de Venezuela e influir sobre decisiones soberanas". Maduro agradeció "la solidaridad expresada" en el foro ASPA, que reúne a 34 naciones, "con esta causa de Venezuela, que es también la lucha histórica de la recuperación de los recursos que pertenecen a todos los pueblos".
"Queremos agradecer a Sudamérica y a nuestros hermanos árabes toda la solidaridad que hemos recibido en la lucha que en estos momentos estamos desarrollando para la consolidación de la soberanía venezolana. Nuestro país vive un proceso de transformación que nos llevó a recuperar la riqueza petrolera de manera paulatina", apuntó.
Maduro recordó que a partir de la nacionalización de la faja del Orinoco, concretada en mayo de 2007, hubo "un proceso de entendimiento" con las empresas que operaban allí, a excepción de Exxon.
Exxon Mobil fue obligada el pasado año por el Gobierno de Hugo Chávez a dejar sus operaciones en el Orinoco tras negarse a asociarse en una empresa mixta con la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).
El conflicto debe ser dirimido por un arbitraje internacional, pero de momento Exxon logró que un tribunal de Nueva York congelara una cuenta bancaria de PDVSA con 315 millones de dólares, y que otros jueces del Reino Unido y Holanda hicieran lo propio con activos venezolanos por hasta 12 mil millones de dólares.