Varios ayuntamientos británicos están probando la eficacia de unas cámaras que detectan cuánta gente viaja dentro de un coche, con el objetivo de potenciar carriles exclusivos para los vehículos con más de un ocupante, informó hoy la BBC.
Estas cámaras, desarrolladas por la Universidad de Loughborough (centro de Inglaterra), permiten deducir el número de ocupantes al detectar el contenido de sangre y agua.
Las ciudades de Leeds (norte inglés) y Birmingham (centro) han instalado ya algunas de estas cámaras en carriles especialmente habilitados para reducir el flujo de tráfico.
Según la BBC, muchas otras localidades quieren sumarse a la iniciativa para intentar reducir el número de coches en circulación, ya que se calcula que cuatro de cada cinco vehículos que entran a las ciudades en hora punta llevan sólo una persona.
La habilitación de carriles especiales para coches que vayan llenos conlleva la instalación de cámaras de control, pero este sistema no siempre funciona, como se ha demostrado en Estados Unidos, pionero en la iniciativa.
En ese país, los conductores han llegado a burlar la vigilancia poniendo muñecos o hasta perros en los asientos de los coches.
Pero el profesor John Tyrer, de la Universidad de Loughborough, sostiene que las nuevas cámaras son clave para reducir el tráfico, y sugiere que podrían utilizarse también en aparcamientos.