Tras sufrir el primer descenso de beneficios en ocho años, Nissan lanzó esta semana en Japón el "Skyline", un sedán renovado que promocionará con la cara japonesa más famosa de Hollywood, el actor Ken Watanabe.
Tras sufrir el primer descenso de beneficios en ocho años, Nissan lanzó esta semana en Japón el "Skyline", un sedán renovado que promocionará con la cara japonesa más famosa de Hollywood, el actor Ken Watanabe.
Protagonista junto a Tom Cruise de "El último samurái" y conocido por "Memorias de una geisha", el sereno rostro del actor de 47 años se puede ver además estos días en otra gran producción norteamericana, "Cartas desde Iwo Jima", dirigida por Clint Eastwood.
Watanabe protagoniza los anuncios del Skyline (Infiniti G35 en el extranjero), el segundo lanzamiento este año en Japón para Nissan, fabricante que padece con las otras firmas niponas del motor la contracción del mercado local del motor.
La 12 edición del clásico Skyline llega justo cuando la empresa propiedad en un 44 por ciento de Renault registra una ralentización nunca vista desde que empezó a ser dirigida por Carlos Ghosn, el ejecutivo franco-brasileño que en 1999 llegó para reflotarla.
En la primera mitad del año fiscal japonés 2006, que va de abril a septiembre, los beneficios por operaciones de Nissan bajaron un 15 por ciento anual, hasta los 348.600 millones de yenes (unos 2.900 millones de dólares).
Su mercado principal, el estadounidense, se contrajo en el primer semestre un 10 por ciento, hasta las 513.000 unidades, mientras que en Japón el retroceso fue del 17 por ciento, hasta las 350.000 unidades.
El descenso de las ventas en Estados Unidos de vehículos con alto margen de ganancia, como las camionetas pick-up y los todoterrenos, fue atribuido a la "pobre calidad" de la nueva planta de Canton, Misisipi (EEUU), según el influyente diario económico Nihon Keizai.
En el caso de Japón la contracción de ventas se origina en parte en la polarización de los ingresos tras las reformas económicas iniciadas por el gobierno del anterior primer ministro, Junichiro Koizumi, que potenció las ventas de los coches pequeños.
Los llamados "mini-vehículos", automóviles con desplazamientos de menos de 660 centímetros cúbicos, conforman el 17 por ciento de las ventas de Nissan, pero el margen de beneficios es menor ya que la manufactura de esos coches se subcontrata a sus rivales Suzuki y Mitsubishi.
El objetivo de ventas del Skyline, que además de Watanabe será promovido por la estrella de béisbol Ichiro Suzuki de los Marineros de Seattle, ha sido fijado en mil unidades mensuales en Japón y en 70.000 en el resto del mundo.
Nissan tiene una meta de crecimiento para el año fiscal del 1 por ciento en sus beneficios por operaciones respecto al ejercicio anterior, hasta 880.000 millones de dólares (7.521 millones de dólares).
Sin embargo, algunos analistas predicen que no llegará y anticipan que sufrirá un descenso del 3 por ciento en sus beneficios consolidados por operaciones, hasta 850.000 millones de yenes (7.264 millones de dólares).
El Skyline suscita optimismo por llegar en medio de una moderada ola alcista de ventas iniciada en octubre, aunque, según dijo un portavoz de Nissan, aún no se ha decidido si habrá algún nuevo lanzamiento en lo que queda del año fiscal.
En la bolsa de Tokio la preocupación de los inversores por Nissan se ha traducido en un descenso del 10 por ciento en sus acciones respecto a su máximo nivel alcanzado en mayo, mientras que empresas como Toyota y Honda regresan a sus cotizaciones de la primera mitad del año.
Hoy, al cierre de las negociaciones bursátiles, los títulos de Nissan bajaron un 1,8 por ciento contribuyendo al fuerte bajón del índice Nikkei que cedió un 1,1 por ciento, hasta los 15.734,60 puntos.