Una veintena de activistas de la organización ecologista Greenpeace recreó hoy un tramo de autopista frente a la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) mexicana para protestar contra el proyecto de construcción de una nueva ruta al suroeste de ciudad de México.
La organización ecologista fijó al suelo una "cinta asfáltica" de 30 metros para representar el tramo que las autoridades están manejando para el proyecto de autopista Lerma-Tres Marías.
Greenpeace señaló en un boletín que el plan ha avanzando en los últimos meses con irregularidades y sin el debido control.
El plan de construcción de la nueva vía rápida que comunicaría las localidades de Tres Marías y Hutizilac, ambas en el estado de Morelos, fue presentado el pasado 14 de diciembre y, a juicio de los ecologistas, amenaza el Gran Bosque de Agua.
Según la ONG, la autopista atravesaría dos áreas naturales protegidas, las ciénagas de Lerma y el corredor biológico Chichinautzin.
El 21 de febrero pasado, las autoridades celebraron una segunda reunión informativa acerca del proyecto sin que el encuentro fuera anunciado públicamente, como lo establece la ley local.
"Estas irregularidades constituyen violaciones a la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y su reglamento en materia de impacto ambiental", señaló Héctor Magallón, coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace.
Los activistas sostienen, asimismo, que todas las autopistas que se han construido en México cerca de zonas con alta presión de desarrollo urbano han fomentado el crecimiento de las poblaciones de esas áreas, en prejuicio de la ecología.
La autopista México-Cuernavaca, situada al sur de la Ciudad de México y próxima adonde estaría la polémica vía, generó un acelerado crecimiento en urbes como Cuernavaca y poblaciones como Santiago Tiangiustengo, Xalatlaco, Huitzilac y Tres Marías, agregó Greenpeace.