La dirección de General Motors España se ha comprometido a detener el plan de recorte de empleo de la planta de Figueruelas (Zaragoza) hasta la aprobación del acuerdo marco que unificará la política de externalizaciones para todas las fábricas europeas de la multinacional.
De esta manera, General Motors "no dará ningún paso" en el plan de recorte de empleo que afectará a un máximo de 864 de los cerca de 8 mil trabajadores que tiene la planta española, explicó la secretaria del Comité de Empresa de Figueruelas, Ana Sánchez.
El acuerdo marco para las externalizaciones está a punto de ser pactado entre la dirección y el Comité Europeo, y servirá para unificar este tipo de políticas en todas las plantas europeas.
El plan de recorte de empleo, que se articulará en buena parte mediante externalizaciones, afectará a un total de 5 mil 500 puestos de trabajo en diez plantas europeas.
El compromiso de la compañía se produce después de que el Comité de Empresa exigiera la retirada del plan y advirtiera de que el recorte de empleo podría entorpecer la negociación del nuevo convenio colectivo.
Los sindicatos afirman que Figueruelas no puede sufrir un recorte de empleo si la dirección pretende cumplir con el volumen de producción asignado para este año, cifrado en unos 480 mil vehículos.
La fábrica española, la única de GM que produce tres modelos de manera simultánea -Opel Corsa, el derivado comercial Combo y el monovolumen Meriva- fabricó el pasado año un récord de 485 mil 857 automóviles, con un aumento del 29 por ciento respecto a 2006.