Se trata de un "Sistema guiado para cinturones de seguridad" que mejora el ya existente de tres puntos porque permite adaptar el cinturón hasta la altura del hombro de cada pasajero y quedar perfectamente ajustado.
FITSA ha invertido más de 348 mil euros en este sistema de seguridad que ha desarrollado en colaboración con la empresa de investigación tecnológica Applus IDIADA ante la obligación de que autocares y autobuses dispongan de sistemas de retención homologados para pasajeros de más de tres años.
La Fundación Instituto Tecnológico para la Seguridad del Automóvil ha patentado este sistema, que puede ser homologado, y se lo ha ofrecido a todos los fabricantes de asientos para que ir incorporándolos a los vehículos nuevos que vayan saliendo al mercado.