La guardia costera de Japón anunció que investiga al fabricante automovilístico japonés Toyota bajo sospechas de haber vertido aguas con residuos alcalinos no procesados en el puerto de Yokohama, al sur de Tokio.
La guardia costera de Japón anunció hoy que investiga al fabricante automovilístico japonés Toyota bajo sospechas de haber vertido aguas con residuos alcalinos no procesados en el puerto de Yokohama, al sur de Tokio.
La investigación implica además a la constructora Toyota T&S Construction, propiedad en un 56 por ciento de Toyota Motors la primera del sector en Japón, según fuentes legales citadas por la agencia Kyodo.
Ambas firmas son sospechosas de violar la ley de prevención de la contaminación por haber vertido entre el pasado 23 de junio y el 5 de julio unos 195 litros de agua residual cuyo contenido alcalino era un 50 por ciento más de lo permitido por la normativa de la región de Kanagawa, cuya capital es Yokohama.
Toyota y su filial construían un tanque de gasolina a una planta de mantenimiento de vehículos y según las autoridades, no hicieron nada para evitar que cayeran al mar aguas de lluvia estancadas que produjeron elementos alcalinos tras entrar en contacto con el concreto de las obras.
La investigación fue iniciada después de que una lancha patrullera detectara en junio agua blanca en el puerto de Yokohama.
Toyota, por su parte ha emitido un comunicado en el que asegura que evitará que este tipo de incidente vuelva a ocurrir.