La compañía francesa Michelin que fabrica neumáticos en 70 factorías distribuidas en los cinco continentes, consume el 10 por ciento de la producción mundial de caucho, estimada entre 8 y 9 millones de toneladas al año.
El fabricante de neumáticos gestiona este consumo a través de la Sociedad de Materias Primas Tropicales (SMTP), ubicada en Singapur, que también controla el abastecimiento de las fábricas que la compañía tiene, a pie de plantación, en Brasil, Costa de Marfil, Nigeria, Guinea y Ghana, que producen para Michelin una parte importante del caucho de alta calidad que demandan las 70 plantas.
En Brasil, Michelin mantiene dos grandes plantaciones en Mato Grosso y en el estado de Bahía, ésta a 200 kilómetros de Salvador de Bahía, cercana a la localidad de Valença.
Allí ha potenciado desde los años 90 un modelo de desarrollo agrícola ideado a partir de la necesidad de renovar toda la población de Hevea Brasiliensis o Serengueira (árbol del caucho) devastada por la infección del hongo amazónico "Microcyclus-ulei".
Este hongo, que ha dejado a Brasil en el 1 por ciento de la producción mundial, se extenderá, según los técnicos de Michelin, al sureste asiático, productor del 95 por ciento del caucho mundial, aunque no se sabe cuándo, lo que originó hace quince años un programa de investigación en el que la compañía francesa ha invertido ya 15 millones de dólares.
Los resultados son la obtención de algunas variedades resistentes al hongo que ya renuevan la población de "hevea" de Brasil y se están ensayando en Asia para paliar con rapidez los efectos de la plaga cuando llegue al sureste asiático.
Para que la renovación de "serengueira" (árbol del caucho) no haga estragos económicos en el agricultor, ya que una "hevea" no produce látex hasta los siete años de edad, el sistema combina el banano, productivo el primera año, con el cacao, a cuya planta le da la sombra que necesita, que más tarde se la proporcionará el árbol del caucho.
En una plantación de 9 mil hectáreas, de las que 3 mil son protegidas como una reserva biológica de bosque atlántico de referencia mundial, que está siendo mostrada a algunos medios de comunicación españoles, se producen 2 mil 600 toneladas de látex, con el objetivo de llegar a las 3 mil 500 en el año 2020.
Esta producción representa más del 30 por ciento de la producción de la fábrica que Michelin mantiene a pie de plantación, con una capacidad instaladas de 12 mil toneladas al año, que en este momento rinde al 95 por ciento.
Esta cantidad representa el 10 por ciento de la producción brasileña, cuya industria origina 120 mil toneladas al año, mientras sus necesidades se sitúan en 280 mil toneladas.
La fábrica de Bahía cubre el resto de su demanda con caucho comprado en la zona de Bahía y de otros lugares de cosecha, que la instalación industrial transforma en caucho de diversas calidades, entre ellas la de alta calidad que demanda Michelin, que así consume de esta instalación el 80 por ciento de la producción.
El caucho natural se utiliza de distinta manera en la fabricación de neumáticos, ya que la proporción en una rueda de turismo el porcentaje es del 10 por ciento, en una de camión entre el 40 y 60 por ciento y en tractores y maquinaria similar hasta casi un 100 por ciento, ya que estos vehículos necesitan de la elevada resistencia de este caucho, muy superior a la del sintético, obtenido a partir del petróleo, que se deteriora con mucha rapidez.
Las propiedades dinámicas del látex o caucho, llevado a Europa por los conquistadores españoles, fueron descubiertas dos siglos más tarde, cuando el norteamericano Charles Goodyear descubrió la vulcanización del caucho al ser mezclado con azufre, un proceso mediante el cual el caucho estabiliza su flexibilidad, ya que en estado natural, a elevadas temperaturas se vuelve blando y pegajoso y a baja temperatura rígido y frágil.
El látex o caucho obtenido de la sangría de las "heveas" es sometido a un proceso en las factorías cercanas a las plantaciones, que lo limpia, tritura y granula, antes de ser sometido a un secado a 120 grados que le lleva a un estado de resistencia plástica idóneo para el prensa y empaquetado para su transformación industrial en la abricación de neumáticos o guantes de cirujano, pasando por numerosas aplicaciones.