La venta de productos automotrices en la actualidad, a través de las distribuidoras autorizadas, tiende a decrecer entre otros factores, por el esquema de elevados costos de operación en la mayoría de ellas y un escaso volumen de ventas tomando en cuenta el gran número de marcas que ofrece el mercado mexicano, uno de los más competidos del mundo, el cual en 1990, disponía en todo el país, de 11 marcas, 76 modelos y se vendían 642 mil unidades en tanto que para el año 2007, estas cifras se elevaron a 44 marcas, 347 modelos distintos y una demanda de un millón 146 mil vehículos anuales.
Lo anterior lo mencionó el señor Joseph A. ChamaSrour, presidente y director general de Chrysler de México, en la conferencia magistral que impartió hoy con el tema “Tendencias del sector automotriz” en el marco del Foro AutoMotor 2008, organizado por la Asociación de Distribuidores de Automóviles (AMDA).
Agregó que aún cuando los precios de los vehículos son más bajos en México, antes de impuestos, que en otros países, así como las condiciones de garantía son increíbles algunas de por vida, se dispone también de más facilidades para obtener crédito y plazos de pago hasta de 60 meses, el mercado nacional es reducido para hacer rentable la distribución del elevado número de marcas que están disponibles.
De no tomar las medidas necesarias, el negocio de la distribución automotriz puede ser más complicado en los siguientes 3 a 5 años porque el mercado no está creciendo y la inversión de capital que se requiere para instalaciones de esta naturaleza es muy alta y no es lo suficientemente redituable como lo era en el pasado.
Se estima que las marcas que sobrevivirán son aquellas que tienen una amplia variedad de productos y que cuentan con distribuidoras cuyas instalaciones son modernas y atractivas, que operan a bajos costos, que desarrollen nuevas opciones de post-venta.
Asimismo es importante destacar la importancia de cumplir con las pólizas de garantía, ofrecer atractivos planes de financiamiento y arrendamiento puro, asegurar la calidad del servicio y la atención a los clientes.
Otro aspecto relevante en este sector de la industria automotriz nacional es la presencia en los últimos años, de numerosas marcas pequeñas que no cuentan con plantas propias y no tienen una gama de productos completa.
En estos casos el negocio de la distribución, requiere de un gran trabajo para conquistar nuevos consumidores y buscar mantenerse en el mercado.
Los distribuidores y las armadoras deben crecer juntos para lograr la permanencia en un mercado global altamente competido como el de la Industria Automotriz.