A nueve meses de haber iniciado sus operaciones de almacenamiento y exportación de petróleo crudo a buquestanque en la Sonda de Campeche, la Unidad Flotante de Producción, Almacenamiento y Descarga (Floating Production Storage and Offloading, FPSO), alcanzó el día de hoy los 100 millones de barriles de petróleo crudo vendidos a diferentes clientes de México en el exterior.
Bautizada con el nombre maya "Yùum K´ak´náab", que significa "Señor del Mar", la embarcación arribó el pasado 16 de marzo de 2007 a aguas mexicanas, después de una travesía de 41 días proveniente de los astilleros de Singapur.
Desde su primer cargamento el 5 de julio de 2007 a la fecha, ha registrado ventas por exportación de crudo por un valor aproximado de siete mil 130 millones de dólares, lo que ha generado resultados altamente productivos para la empresa.
Esta embarcación es la primera en su clase que opera en aguas del Golfo de México, incluido el sector estadounidense, y es un ejemplo del tipo de tecnología que la industria petrolera está requiriendo hoy en día ante los nuevos desafíos que impone la obtención de crudos más pesados.
Posicionado mar adentro, a 105 kilómetros de la costa de Ciudad del Carmen, Campeche, anclado en una zona de tirante de agua de 100 metros al noroeste del campo Ku Maloob Zaap, el FPSO, con capacidad de almacenamiento de 2.2 millones de barriles de crudo, ha entregado en 117 órdenes operativas de embarque un promedio de 542 mil barriles de crudo Maya de exportación, por barco, cargando en algunos casos embarques de más de un millón 800 mil barriles.
La flexibilidad operativa del FPSO y su capacidad para mezclar los diferentes tipos de crudo que se producen en la Sonda de Campeche han permitido abastecer el mercado de los crudos pesados en la costa estadounidense del Golfo de México y capturar beneficios económicos que ofrecen los actuales niveles de precios internacionales.
Cabe destacar que las capacidades operativas del FPSO permiten realizar la mezcla de 600 mil barriles de crudos súper pesados ligeros, y realizar una descarga a buques tanque a un ritmo máximo de 1.2 millones de barriles diarios de crudo mezclado, lo que incrementa el valor económico del hidrocarburo comercializado.