Las gasolineras que operan en El Salvador con la marca estadounidense Texaco expresaron hoy que no están dispuestas a apoyar un "cierre técnico" que una gremial de dueños de estaciones podría realizar la próxima semana.
La Asociación de Empresarios de Estaciones de Servicio Texaco (ESTEX), que aglutina al 90 por ciento de los concesionarios de la trasnacional estadounidense y el 20 por ciento de las gasolineras que operan en el país, dijo en un comunicado "que en ningún momento estamos dispuestos a apoyar un cierre técnico u operativo de nuestras estaciones de servicio".
La Asociación Salvadoreña Distribuidores de Productos de Petróleo (ASDPP) amenazó el pasado lunes al Gobierno con realizar un "cierre técnico" de las estaciones de servicio si no se acuerda una regulación de precios en el mercado.
La gremial, que no ha precisado la fecha del cierre, aduce pérdidas debido a que los altos precios de los combustibles provocan un menor consumo.
La ESTEX considera que con un cierre de este tipo "no se soluciona, ni a corto, ni a largo plazo, la problemática de los altos precios en los combustibles que estamos enfrentando", sino que solamente "afectaríamos fuertemente al consumidor".
Agrega que suspender las operaciones "no nos permitirá obtener mayores ganancias y mucho menos, disminuir los precios a los combustibles".
La gremial excusó que por ser El Salvador un importador de petróleo y no un productor "ni el gobierno, ni las gasolineras podemos ejecutar acciones que reduzcan los precios de los combustibles".
La ASDPP, que aglutina a más de 300 gasolineras en el país, defiende la petición de que el gobierno intervenga en la fijación de precios, ya que el mercado esta liberalizado y, según afirman, las trasnacionales que les venden el producto deciden a su antojo el costo de los mismos.
A partir del pasado lunes los precios de los combustibles sufrieron su décima segunda alza en el año por lo que en promedio la gasolina especial se cotiza a 4.22 dólares por galón (3.7 litros), la regular a 4.06 dólares y el diesel a 4.20 siendo los precios "más altos de la historia nacional", según la ASDPP.
Al posible cierre de las estaciones de servicio de la próxima semana se le suma la constante amenaza de los transportistas de realizar un paro en protesta por las infructuosas reuniones sostenidas con el Gobierno para buscar la autorización de un aumento en la tarifa a los usuarios y una fijación en el precio del diesel.
Empresarios del transporte y representantes gubernamentales cerraron ayer el tercer día de reuniones cuando tres de las cinco gremiales que participaban decidieron retirarse por falta de acuerdos.
Genaro Ramírez, presidente de la Asociación de Empresarios de Autobuses Salvadoreños (AEAS), dijo a la prensa que evaluarán en los próximos días con sus socios la posibilidad de irse a paro la semana entrante y dejó entrever que este podría coincidir con el cierre de las gasolineras.
El martes de la semana pasada algunas rutas de autobuses, principalmente de la zona metropolitana de San Salvador, realizaron un paro de algunas horas, mientras otras optaron por aumentar de forma ilegal en cinco centavos de dólar su tarifa.