Para las armadoras con plantas en México, la relación comercial entre nuestro país y China podría ser beneficiosa por la posibilidad de hacerse de autopartes y vehículos a bajo precio; sin embargo, el exceso de capacidad instalada en combinación con los planes de expansión de fabricantes como Chery y Geely, podrían afectar la posición de México como productor y exportador de vehículos y piezas automotrices.
Resultado de un estudio en el tema, publicado por Lourdes Álvarez Medina en su libro México y China: Implicaciones de una nueva relación, la analista explica que el impulso oficial a su industria automotor está basada en una Política Industrial del Sector Automotor (PISA) definida en 2004.
“Incluye una nueva visión sobre el consumo de vehículos, las políticas proteccionistas, la inversión extranjera, la regulación de la tecnología, los nuevos productos y marcas; la industria de autopartes y otros sectores proveedores de la industria automotriz, sobre la red de distribución y comercialización de automotores”, expone el análisis.
A últimas fechas, agrega el resumen ejecutivo de este estudio, la autoridad china generó políticas fiscales para la investigación y desarrollo, las cuales impulsarán la creación de vehículos limpios que se ajusten a los recursos energéticos, tal es el caso de las unidades impulsadas con baterías, con motorización híbrida o diesel.
El objetivo, afirma Álvarez Medina, es colocar a China para 2010 como el segundo productor de vehículos a nivel mundial, solamente detrás de Estados Unidos, con una manufactura de 10 millones de automotores; tan sólo cinco veces más unidades de las que produjo México en todo el año pasado.
“Actualmente la industria automotriz china está enfocada en el mercado local. China consume lo que produce mientras que México exporta lo que produce, principalmente a América del Norte. México y China participan en el mercado de EU con productos diferentes y sólo en algunas fracciones arancelarias representan un peligro para los fabricantes de autopartes en nuestro país”, reconoce el estudio.
Fuente: AMDA.