Las autoridades sauditas instaron hoy al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, de visita en Riad, a que trate de "forma igual" a Israel y a los palestinos, mientras expresaron que de momento no hay necesidad de aumentar la producción de petróleo.
El ministro saudí de Exteriores, príncipe Saud al Faisal, dijo a los periodistas en Riad, que el proceso de paz en Oriente Medio ha sido tratado de "forma profunda" por Bush y el rey saudí, Abdalá bin Abdelaziz en la finca de este en Al Yanadriya, en las afueras de la capital saudí.
Otros asuntos fueron las crisis en Líbano e Irak, el contencioso por el programa nuclear iraní, y los precios del petróleo.
Al Faisal se refirió a las declaraciones de Bush durante su visita a Israel con motivo del 60 aniversario de la creación del Estado judío, en las que reiteró incansablemente su apoyo y amistad con el pueblo judío, y su compromiso a proteger la seguridad de ese país.
"Todos comprendemos las dimensiones de la relación estratégica entre Estados Unidos e Israel, pero es importante también confirmar los derechos del pueblo palestino, que siguen confiscados por la ocupación israelí", dijo el canciller saudia.
"El presidente Bush habló sobre la justicia y los derechos (..) el pueblo palestino necesita urgentemente justicia y derechos. Confirmar el derecho de un pueblo a existir no anula el derecho de los demás", agregó.
El ministro criticó duramente el bloqueo impuesto por Israel sobre Gaza, que calificó como "castigo masivo", así como la construcción de asentamientos judíos en Cisjordania, que, dijo, "sin duda, complican la situación y obstaculizan el proceso de paz".
"Hay derechos de Israel y derechos de los palestinos (..) lo que pedimos es que sean tratados de forma igual, que se vuelva a la legalidad y que no haya selectividad en el trato con las partes respecto a los derechos", recalcó.
El ministro saudí recordó que la conferencia de Annapolis (Estados Unidos), de noviembre pasado, las resoluciones de la ONU y la Iniciativa Árabe, que ofrece a Israel el reconocimiento del mundo árabe a cambio de que se retire de los territorios ocupados, "son la base de una solución" del conflicto palestino.
Sobre la crisis libanesa, Al Faisal expresó el apoyo de Riad al diálogo que la mayoría parlamentaria y la oposición, encabezada por el grupo chií pro iraní Hizbulá, celebran a partir de hoy en Doha, Qatar, pero insistió sobre la necesidad de que "se evite el uso de las armas en el futuro para conseguir objetivos políticos".
Asimismo, reiteró el respaldo del reino wahabí al "Gobierno legítimo" del primer ministro libanés, el suní Fuad Siniora.
Por otro lado, el canciller saudí descartó que su país, y otros estados árabes, abran embajadas en Bagdad, como pide Washington, "hasta que haya seguridad en Irak", e instó a que se incluya a todas las entidad políticas y religiosas iraquíes en el proceso político, en alusión a los suníes.
El ministro reiteró, asimismo, la necesidad de que el contencioso por el programa nuclear iraní sea resuelto a través de las negociaciones, y que "todos cumplan con los requisitos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)".
Al Faisal confirmó, entretanto, la firma de varios acuerdos entre Estados Unidos y Arabia Saudita durante la visita de Bush, uno de los cuales cubre la cooperación en material nuclear, y otro para proteger la seguridad de las instalaciones petrolíferas saudíes contra posibles ataques terroristas.
"Ese acuerdo es para la cooperación en el entrenamiento y el intercambio de experiencias (..) los que protegerán las instalaciones saudíes serán únicamente saudíes", aclaró.
Por otro lado, Al Faisal, así como el titular de petróleo saudí, Ali Al Naimi, volvieron a atribuir el alza en los precios del petróleo, que han alcanzado los 127 dólares el barril, al debilitamiento del dólar y a motivos geopolíticos.
Bush, que llegó hoy a Arabia Saudí, procedentes de Israel, tiene previsto continuar mañana viaje a Egipto, la tercera y última etapa de su gira por Oriente Medio.